lunes, 27 de junio de 2011

Entender el desesperado sueño de ser; no parecer sino ser. En cada despertar, alerta. El nudo de la guerra, qué sos y qué creen los demás que sos. Su mirada contra tus ojos. Un sentimiento de vértigo y una constante voracidad por quedar finalmente expuesto. Tu piel tras la vitrina, el frio del vidrio.
Ser visto a través, ser despedazado y reducido, incluso extinto. Cada tono de voz, una mentira. Cada gesto, falso. Cada sonrisa, una mueca.
Morir? No, eso es impensable ; pero podés rehusarte a mover y silenciarte indefinidamente. Entonces al menos no estarás mintiendo. Entonces no tendrás que interpretar ningún rol, ni mostrar ninguna cara ni crear falsos gestos. Podés encerrarte adentro y encerrar al resto afuera. Se te había cruzado por la mente y lo descartaste con rechazo pero no necesitaste pensarlo dos veces para darte cuenta de que la realidad es diabólica.
Tu escondite no es a prueba de agua. Las palabras, y las imágenes hacen eco y subyacen. La vida se escabuye por cualquier rendija. Sos forzado a reaccionar.
Nadie pregunta si sos real o no, si sos honesto o estás compuesto de mentiras; eso es sólo importante en el teatro y quizás ni siquiera ahí.
Entiendo porqué estás en silencio, entiendo tu quietud. Tu falta de vida se ha convertido en una fantástica obra de arte.  Te entiendo y te admiro. Creo que deberías seguir interpretando este personaje hasta que todo esté finalizado y el mundo acabe o en su defecto hasta que ya no sea interesante, entonces podés abandonarlo, como abandonás a todos tus personajes.


5 comentarios:

Laura Sánchez dijo...

Su silencio parece albergar todo el arte de la ausencia. Me encanta esta entrada :)

Anónimo dijo...

Lo mas intrigante de la vida cuando somos mas de un personaje en la historia . . . :DD Saludos

Daniel Shields dijo...

Ser, y no parecer, poco tendría que ver con esos ojos que te miran. Qué poco deberían de importar al lograr uno ser, y no parecer.

Esta bien lo que decís, a medida que las décadas avanzaron el teatro fue ganando más y más auge. Una vez ello, las mentiras quedaron encubiertas, al menos de un modo más sutil, más artístico. Y como todo arte, por más que este apunte a algo malo, termina enamorando y gustando.

Entonces, deberíamos preguntarnos cuando amamos: Es amor verdadero o amor doliente? Es fácil caer en las garras del amor, lo que no se tiene en cuenta es que ese amor puede esconder algo que en teoría no debiera de existir.

Jazmin dijo...

Es la propia alienación del ser humano, quién o qué sos en el exterior y qué es lo que ves cuando ves tu reflejo en el espejo, la bestia que llevás adentro y la paz habitante sólo en tu habitación, el producto y resultado de la soledad que sólo uno mismo conoce, entonces afuera somos una mentira, acaso hasta la persona más cercana nos desconoce?
Ese mismo interogante que nos lleva al aislamiento, la necesidad de redescubrirse y descubrirse ante el mundo.

miracles dijo...

"Entender el desesperado sueño de ser; no parecer sino ser. En cada despertar, alerta. El nudo de la guerra, qué sos y qué creen los demás que sos."

para mi ya nos conocimos, elsewhere. en cada palabra me reflejo. algún día me gustaría conversar, si es que también queres. que siga bien muchacha!

Publicar un comentario