domingo, 17 de junio de 2012

Tengo una caja de esas pastillas blancas y si cierro los ojos son de colores vivos, Son vivos seguramente para revivirme a mi, para despertar a este sueño que lleva fallecido un par de... siglos?. Tengo una caja de pastillas chiquitas para que dejes, para que quieras dejar de sangrar.
Los parlantes explotan un millón de estrellas que detonan al fin mi cerebro, yo siempre las vi azules, jóvenes, qué sorpresa al darme cuenta de que en realidad son todas ancianas y están a punto de apagarse, que vos, ella, él, el mundo ve el cielo nocturno iluminado de amarillo y blanco. Yo quiero que sea azul, como el mar en el que siempre me hundí, llena de paz. Y va ser eternamente, del color de mi olvido.



jueves, 24 de mayo de 2012

Todo se desplaza y así también la calma. Las agujas del reloj dan las tres de la mañana y me desvelan, todas las noches desde hace ya trescientos noventa y siete días.
 Una receta de letra ilegible para una medicación que no puede leer el dolor ni la intranquilidad, mucho menos curarla. Cuánto más se puede desear volver al estado natural, a los espirales de colores en el cielo raso, a los diamantes en el asfalto, al brillo intenso que irradian las esporas. Cuánto más esperar para volver a aspirar sabores y a escuchar aromas.
La mente no asimila el cambio de frecuencia, no reconoce el tiempo, se esconde adentro del tubo hermético por sus propios medios porque es lo único que recuerda, porque no comprende que tiene la llave de la puerta. Y así veo a este cuerpo desfalleciente, tendido en el parquet del tubo, contar con los dedos una y otra vez, trescientos noventa y siete, hasta disolverse.



jueves, 3 de mayo de 2012

Solté un alarido desesperante y desgarrador, quebré mis cuerdas vocales, ahogué mis pulmones. Me penetraste las pupilas con el brillo de esos ojos. Una palpitación. La respuesta, tu mueca de desdén, tu carcajada como un témpano, desalmada. 
Venían hacia mi con sus tentáculos, a succionarme las palabras y el tiempo. Caí sobre el colchón y la cama derruida rechinó, se me secó la sangre adentro de las arterias, mis párpados se cerraron. 
Blanco, todo es blanco en la profundidad del lago y respiro sin dificultad, no hay terror ni uñas que se clavan en la palma de mis manos, no hay mordizcos, mis labios estan intactos y ya no son víctima de mis propios dientes inyectados en ellos. Los múslos se relajan y entonces nado, nado hacia la nada blanquecina de mi ensoñación, hacia mi perfecto apocalipsis.
Y la muerte comienza de nuevo.
Grito, hago señas. Una réplica viva de mi ante mi vista tiene una alegre charla con vos en el lavadero y siempre va a ser así, porque todos los días te observo inventarme para creer en la solidez de tu mundo. Exhalamos el humo del cigarrillo que compartíamos, al mismo tiempo, sonreimos. Lo apagás en mi piel. Se apagan las luces. Cerrás la puerta.
El silencio, el zumbido en mis oídos. Mis costillas se disuelven. La niebla, el reloj. 
Y vos, golpeando la madera de la puerta,eterna. Giro el picaporte, la cerradura se falsea.
Madre. 



lunes, 12 de marzo de 2012

Me acuesto con tu remera puesta, me arropo en las sabanas que me regalaste, respiro tu espíritu robado, duermo al calor de tu cuerpo incorpóreo. 
Soy lo que moldeaste, veo lo que creaste, vivo una vida fundida en el asfalto que caminamos.



jueves, 23 de febrero de 2012

Buenos Aires explota madrugadas, mi cabeza intranquila entreteje las lineas que alguna vez escribimos. La tierra late, la sentís vibrar? la música estalla, las luces queman y mi delirio busca una coherencia entre la multitud, en cada vida que se avecina. Mi pecho sin aire, mis labios secos, mi mano busca una mano, mi piel siente tu calor deslizarse en la distancia que nos separa.
Voy recorriendo partes de mi historia, buscando aquella astilla que causó la herida y se dio por fugitiva, uniendo memorias, este carnaval esquizofrénico.
Un cuerpo que encierra a tantas personas, una cárcel de manías. Quién sos? Quiénes somos todos nosotros?
Una multiplicidad absorta que busca comprender, que busca, que busca y no encuentra.
La ausencia, mi delirio, esta escena. Cada color que arremete contra mis pupilas, el aire helado que en mi boca se transforma en agua. El pasto con aromas del pasado, la intensidad de la llovizna, gotas que lavan angustias. Las drogas, las drogas.


lunes, 23 de enero de 2012

Mi silencio y la soledad,

el tiempo arrebatado de las manos y el aire consumido. Esas hojas de otoño que ya no puedo recorrer. Mis colores ciegos.
Mi ausencia y el olvido; la astucia del viento que recorre nuestras pieles rememorando el camino hacia nuestro pecho. El suspiro cómplice. Nuestras manos.
Todos aquellos cigarrillos, el humo fundido en los vidrios nublados como mi espíritu. Vago esta noche en vela, esperando encontrar algo en vos que hace tiempo perdí de mi.
Revuelvo el café como en viejas rutinas de madrugadas insómnicas pero no me encuentro, no te encuentro; las melodías que traían paz son agrias, mis pómulos húmedos arden y el espejo devuelve una mirada  desconocida e insensata. Esas seguridades y certezas, esa persona que creía tener el mundo en su garganta ahora es un estropajo estático y moribundo. 
Despegar los labios y respirar desesperadamente, por la mente que no para de maquinar, que nunca calla y taladra hasta matar. Necesito la luz y mi aire prófugo, mi sombra plasmada en esta pared desaparece sigilosamente y me abandona, dejándome ahora si, completamente sola, rogando por que vuelva y ahuyente estas horas maltrechas.
Faltan los minutos y falta el espacio, queman los días de verano en el recuerdo de mi juventud robada. 


domingo, 25 de diciembre de 2011

Y de repente esos viejos vacíos que habías estado tapando sutilmente con tabaco y narcóticos colisionan en una sola noche y explotan como fuegos artifciales, la copa de champagne se derrama, brindamos por todos y por mi mientras tus plegarias se ahogan en el charco nacarado de la vereda en el que nadan los grillos, esperando una muerte lenta y nocturna como las melodias que canta tu cabeza y que ya no escuchamos más.
La piel se torna pálida y tus ojos refulgen bajo la luz del único farol encendido en la calle, dejás tu estela de brillo a donde sea que vayas, caminando helada entre el olvido y la desaparición.
El alcohol ya no hace efecto porque ya no queda sangre, ni conciencia para sofocar. No sabés ni donde estás, no sabés quién eras y buscas a quién sos; el tiempo corre tranquilo sin esperarte, pendiendo de un hilo en una ciudad ciega que estalla musica y luces iridicentes que ocultan su candor detrás de las puertas y cristales de aquellas personas a las que jamás vas a conocer. Ya a lo lejos, con la vista perdida, escucho un susurro débil: "Hola".



miércoles, 30 de noviembre de 2011

Mirar tu reflejo en el vidrio de la ventana abierta de par en par, escuchar el débil chocar de los postigos de las  vecinas a lo lejos, y sentir al viento helar tu piel. Inhalar el oxígeno que paulatinamente se torna dulce y entonces observar tu rostro y descubrir que es el mismo que hace tanto o quizás tan poco tiempo te contemplaba desde tu espejo sigue siendo el mismo, indagás por alguna muestra de metamorfosis pero no existen rastros, tu imagen había cambiado solo en tu mente y quizás de esa misma forma se transformó tu percepción del universo, aquel al que nunca perteneciste. 
Tu lengua se reseca y exclama por agua, tus ojos se entornan y tus retinas arden por el cielo, de golpe enrojecido. 
Nada como esta tormenta, nada como esta paz. Tus labios dibujan una enorme sonrisa a la que todavía ignorás., las copas de los árboles bailan y yo sigo con la mente perdida en otro tiempo, en otro cuento, en otra estrofa de la canción.
Voy viajando por las películas de mi vida y veinte minutos se vuelven horas. Comenzás a dudar de todo, de todos. De aquella realidad pasada que se bañó en tu sangre. SANGRE, esa que corre por tus venas transportando a tu carga genética, esa que derramaste para purificarte, para limpiar tus culpas infundadas, esa que tanto peso se llevó, esa que te alivianó y ahora cicatriza a aquella herida por la que escapaba y se transforma en el miedo, el rechazó y la necesidad imperante de arrancarte la piel y dejar que toda el líquido en común con tus progenitores se diluya. Siempre derramando sangre, pero nunca de la misma forma, porque desde tu nacimiento te caracterizó la creatividad. La desesperación por no ser como ellos, por huir, y dejar atrás tu celda para ser golpeada por la libertad te incinera la piel.
Rebelde no es quien  elige la mugre teniendo la opción del trono. Es aquel que habiendo estado en la mugre se levanta, se calza un traje y se enfrenta a la vida y gana. 
Es quién en vez de ruido y violencia elige el exilio en busca de la tranquilidad. Es aquel que deja atrás el pasado para subirse a un caballo y corre a toda velocidad a gritos de liberación. El que en vez de bocinas escucha cada sonido del universo por separado y se da cuenta de que el mundo nos habla a través de una melodía que ensambla y conecta cada susurro del ambiente, en el bullicio de la multitud.
Solo hay que detenerse un segundo y mirar más allá, escuchar más allá. Tus ojos se cierran pero el mareo no se detiene, seguís escribiendo hasta que te duelen las muñecas y ya pasaron 35 minutos o en la realidad dual quizás cuatro horas. tratas de respirar buscando algún olor que te inculpe pero solo percibís la humedad del aire y la lluvia en camino.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

Todos los esqueletos de huesos blancuzcos perlados, frágiles y desposeídos pulsan mis retinas abriéndose paso al exterior. Mi cuerpo débil lucha por retenerlos pero sin saberlo goza el punzamiento y desea ser liberado del peso que no le pertenece.
Un par de piernas estáticas se clavan al suelo y otro par de manos se cierra con fuerza atrapando solo un poco de polvo y viento. Dientes que se clavan en labios y pulmones que inhalan tabaco y alquitrán. A eso se reduce mi existir.
No me quedan granos de arena para agregarle al reloj que se desintegra lentamente, el tiempo de detenerse no es hoy aunque así lo disponga, la soledad arremete tras unas puertas llenas de bullicio y de gente en movimiento. 
Sobre el borde de la ventana el aire baila en mi pelo y despliego los brazos deseando no volver jamás, con la convicción de que una vez que me lance al vacío, lo único que detendrá mi caída va a ser la falta de peso de mi propio cuerpo, el propio vacío tras mi piel. No hay colchón no hay otro cuerpo abajo que amortigüe mi fatalidad. Cuando lluevan pétalos secos, cuando se deshoje el otoño, no habrá persona alguna que recuerde en esta ciudad que no duerme para aplastar memorias.

jueves, 20 de octubre de 2011

Dejar brotar el rojo que entibia la herida, que cubre al morado y lo transforma en algo que no quiere ser, desesperado por un poco de anestesia. La piel chamuscada reclama, en un alarido inaudible. Nadie escucha. Nadie llama.

El tiempo que estuvimos encerrados en aquella habitación no puede ser medido con agujas, mas si puede ser juzgado por este cuchillo y mientras las escenas de mi pasado recorren mi cuerpo súbitamente, la película de mi existencia fluye y enardece mi cuerpo. Viví demasiado, tantas memorias olvidadas, llenas de polvo en algún lugar rezagado del subconsciente que ahora se dignan aparecer. Entorno los ojos para comprender; quisiera poder divisar nuestras figuras en los negativos traslúcidos, pero la luz es insuficiente. Me recuesto en la cama, cierro los ojos, te envío un mensaje que nunca supe si llegó a tus oidos ni a tus ojos. Abro los míos. Las yemas de sus dedos de nuevo entre mis piernas, reclaman su posesión perdida. No hago más que alejarme. Cómo huir cuando estás prisionera en cuatro paredes, tan lejos de casa. Tan lejos de un lugar que en realidad no existe, que es solo un anhelo infantil. Te pido ayuda y grito, pero ya cerraste las cortinas. Me soltaste la mano y miraste atrás, también a tu pasado. 
Soy el horizonte que enceguece. El cielo en llamas, buscando al mar para que lo apague y finalmente dormir en paz.
La madrugada fría una vez más, la distancia, lo que conocemos de hace tanto pero a su vez se ve transformado y cambiado en nuestra perspectiva. Siempre siguiendo el hilo del deseo, y yo siempre cortando lazos. 
La espera taciturna por el tren; Me recorrés el cuello con tus labios y no puedo negarme porque mi voluntad se fue junto con mi cordura. Solo siento el rechazo y el asco, carcomiéndome las entrañas. Sólo escucho el silencio de la noche y el vacío de tus palabras. Tu pecho contra mi espalda, tu pelvis contra mi pierna. La muerte misma acechante y espectante de mi debilidad. Pero elijo vivir una vez más.
Somos un negocio, un trueque entre mi deterioro y tu frivolidad.


La evasión, lo único que resta es mi propia oscuridad a la que estoy atada, casi en un vínculo conyugal. Aprendimos a convivir, a tolerarnos. Ella me contiene, me retrae de este mundo al que fui forzada a habitar. Como un pez que asoma por primera vez la cabeza a la superficie, mi penumbra y mis demonios me ahogan en mi interior y a su vez son mi primer y último halo de aire. Es mi rol en esta relación alimentarla, recrearla, modelarla, vestirla. Como a una hija, como una pareja dependiente. Y es que eso somos. Y así nos aferramos la una a la otra para continuar existiendo- Esta simbiosis es lo único que conozco. Porque cuando la totalidad en mi panorama es una sumatoria de costillas, omóplatos, nucas y clavículas, mis fantasmas son los únicos que me escuchan, los únicos que me dan respuestas.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Soltando amarras

Las paredes de este cubo comienzan a estrechar distancias y mis ojos, clavados, impávidos, congelados en esta imagen. Los colores cobran vida, en este empapelado de fotos, tu aliento en mi nuca una vez más.
La lágrima desesperada rompe y corre de su cuenca.Esta canción se repite de los años pasados a los venideros. 
Grito y rasguño la solidez de tu espectro... No desaparezcas! Cada vez más voluble; ya no te diviso, no recuerdo y me despedazo. Necesito ver las memorias y ellas fuerzan su propia extinción como fuego de madrugada. Ya no soy. Me aferro a este humo cuyo brillo está completamente apagado. Ya pasó algo más de un año o quizás mi vida y la realidad que alguna vez fue mi certeza se convirtió en algo que no puedo distinguir claramente, solo una leve neblina. 
Los tintes de esta ciudad que construí de a poco una tarde de verano ahora tan lejana me corroen y se funden con esta piel de cocaína.
Vivis siempre en mi mente y mi alma resquebrajada, perfumada para siempre con tu escencia, vive un átomo en vos y así espero no morir- El olvido es desaparición y esta vida, este sol que es mi deidad, es ese mismo que vos me diste. esto que soy es lo que vos moldeaste y erguiste para que pudiera pisar mi suelo sin miedo y con seguridad.En este preciso instante un día más me espera, pero yo ya no te espero más, simplemente le suelto la mano a tu recuerdo , a aquel holograma al que nunca supe despedir, te miro fijo al iris mientras das la vuelta y te dirijís hacia tu destino individual. Grito Gracias!

jueves, 22 de septiembre de 2011

Volar

Tu dramatismo me hastía, siempre con tu vaso lleno volcando el agua para tener una excusa en la cual refugiarte por estar empapada, tenés todo y a su vez nada porque tus ojos, nublados por esa niebla que proclamás tuya, no te deja admirar el paisaje. Tus lágrimas insulsas me queman, ácidas, finitas en la infinidad de este camino, en el que yo pateo las piedras para abrirme paso y vos simplemente insistís en fijar tu vista en ellas para una vez más pisarlas y caer boca abajo. Fundiéndose en un mar que te invade en su quietud y vos flotás desfalleciendo en la eternidad, sólo flotás, con el eco de sus palabras haciendo presión en tus tímpanos, te explota la cabeza y si no braceás, estática, no pretendas llegar a la orilla. Y he aquí el mayor de los nudos, no pretendés, inundás el mundo de reclamos y querida, la vida no es un cuaderno quejas, nadie te tira un salvavidas cuando ya estás hundida, tenés que nadar y cada vez más rápìdo, o la sal te corroe, te sazona para los tiburones, te congela, hasta que te succiona el maremoto.
 Hasta cuando voy a ser responsable de sostener tu mano y levantarte? Quisera que miraras al espejo y en mis ojos encontraras experiencia, esperanza. Quiero verte crecer y madurar, convertirte en mujer y que sepas luchar con la frente en alto, poniendo la espalda para recibir los golpes que sólo vos tenés que sufrir para elevarte y tomar vuelo. Porque con el viento despeinandote y la espuma del océano acariciándote los pies, concluís en que cada cicatriz cuenta una historia y esas historias son las que te forman y se clavan en tus retinas iluminando cada rincón del mundo en el que elegís vivir. Cada daga es una oportunidad para aprender a ser feliz de una forma distinta y vos concentrada en la sangre que emana, ahogandote en vos misma sin buscar las vendas.

Yo voy a volar, te quedás en tierra firme o desplegás tus alas?


domingo, 18 de septiembre de 2011

No puede cerrar los ojos, dormir no es una opción. Todo gira y todo cambia constantemente y de repente es imposible parar, parar es morir. Quería ver todo, respirar todo, sentir al mundo en su inmensidad adentro suyo. Estaba tan llena de vida que el aire era siempre insuficiente en sus pulmones y su única posesión era la certeza de lo que ya nadie le iba a arrebatar. Su optimismo me aterroriza y la deja perpleja. 
Está absorta y sumida en una noche llena de luces y vicios que parece no tener final. Pero entonces amanece y siempre volvemos a la paz que nos caracteriza. Entonces el cigarrillo se consume y quema mi piel. Me incinero y renazco, cada dia y cada noche. La dualidad en la que me pierdo, ya no distingo cual de las dos caras es la verdadera. La cámara de fotos se le cayó al charco y el lente se empañó, las imágenes están distorsionadas y los colores se mezclan creando otros desconocidos, hermosos e inalcanzables, pero no son la realidad, solo la captura de un ojo que fue cegado y unas pupilas dilatadas por el reloj y la inconstancia de las ventanas de vidrios rajados insertadas en esas paredes que a nadie le pertenecen ya.

viernes, 2 de septiembre de 2011

H

Tener tanto y tener nada para decir, las palabras se escuchan vacías, silenciosas. en la vaguedad de su significancia profunda, pierden peso por mi agotamiento y quedan enmudecidas una vez más, pegadas a la almohada. 
Me aturden, rebotando sobre las paredes de mi cráneo y contra las de una habitación a la que solo acudo para intentar conciliar el sueño, ineficazmente. Quedan despedidas en el humo del cigarrillo consumido y reflejadas en la espuma de un café servido en madrugadas sin alba.
El eco levitante en la eternidad de mi existencia, Desaparecí finalmente, plegué las alas, pero mis plumas pesan demasiado y el ascenso una vez más se ve limitado. Limites, eso es todo lo que conozco, dolor y violencia por romperlos, jamás entendimiento, nunca consenso. Morir para poder vivir plenamente, ahogarse para poder respirar un aire menos viciado, siempre extremos, eternos granaderos, espías que controlan mientras todo lo que intento es quebrar las cadenas y huir de lo que no me deja ser. Qué somos? Cuál es la esencia de cada uno, si vivimos desde nuestra concepción condenados y moldeados, determinados por factores externos, el entorno. Dónde está la semilla y dónde el estado puro del espíritu. Aún no llego a comprender si soy o si fui, si algún día seré, porque no existimos, nos hacen existir, qué seríamos si realmente fuéramos independientes, si ningún preconcepto del vivir nos fuera inculcado, si nadie nos indujera. El real libre albedrío, que es en sí el más grande de los engaños. Algunos lo ven y luchan por romper las barreras, otros bajan la cabeza y asumen que son aquello que les fue predestinado. Yo lucho porque quiero Ser, porque necesito saber más allá de lo que escucho, más allá de lo que veo, saber por sobre lo que sé. Quiero conocer hasta dónde soy capaz, ser, haciendo caso omiso a las imposiciones y a las excusas y mentiras en las que estoy obligada a transformar mi realidad. Y una vez más me pregunto, sería lo que soy si  jamás hubiera estado obligada a luchar, a sufrir, a mentir para salvar mi mente de la absorción? Probablemente no, y agradezco toda la sangre derramada, el veneno inyectado, porque es aquello que me hizo aferrarme al amanecer, al cielo, al aire, a la vida. Porque si no te envenenan jamás se alcanza el antídoto.


El tiempo se consume y en si mismo se congela, El ancla está hechada y una vez más la incertidumbre invade, estar estático y dejar que los caminos se tracen solos o intervenir, destruir para construir un mundo propio, aparte. Existo o fui esculpida para creer que puedo ser algo diferente? Existiré o eso dependerá del aislamiento, de la alienación, de observar otros colores que todavia no asimilé? Y si llegara al punto del autismo, realmente develaría mi esencia o descubriría otras? Dónde está el estado puro? Cómo eliminar los condicionamientos? Cómo ser?


Dónde está y cuál es mi paraiso?

viernes, 12 de agosto de 2011

Karmaleón

Hace meses que no duermo. Cada mínimo tintineo me despierta, y me devuelve a la realidad. Cientos de imágenes disconexas vagan en mi sopor intranquilo, escenas que no logro recordar, ahora son marcas en el inconsciente. Un despertar obligado, un luchar para vivir, para asesinar a la mentira. Una excusa, dos excusas, tres, cuatro, mi completa existencia basada en pretextos innecesarios. 
Ya no se trata de vos, ni de ella, ni de él, ni de ellos, ni de mi. Se trata del aire que una persona menos esta consumiendo, se trata de ganar una partida, para no tener que jugar nunca más.
Tu inicial sigue plasmada en mi presente y la mía en minúscula, a un costado casi invisible de tu frase de cabecera. Porqué lo hicimos? Porqué intentamos ? Todavía queda alguna sobra? 
Una vez más destruyo para construirte, tiro todo por la borda y la marea no me devuelve nada. Pongo un ladrillo y con furia el viento lo tira y me pega en la cara. Tu cuerpo traiciona mi espíritu flagelado. Quisiera parar pero ya estás adentro mío. La pequeña felicidad que había conseguido es olvidada por unos segundos o quizás horas. El tiempo corre lento una vez más. La melancolía y el pasado se transforman en Infidelidad.
Perdón. Mi deseo más profundo es que lo escuches y lo asimiles. Estoy pagando con hiperinflación cada una de tus lágrimas nocturnas y  de tus nudillos lastimados. El karma es asesino, es cruel y me desafía. Con y  por vos vuelvo a cometer la peor injuria. Es más justificable si el protagonista sos vos, me hace menos culpable ? Pago tu deuda y me endeudo de nuevo. Karma- Pero hace rato me rendí ante el, solo para que te trajera de vuelta. Me rindo una vez más, ya no existís. 
Metamorfosis.

Quiero un amante al que no tenga que amar, quiero una mujer que esté tan triste que nada le importe lo suficiente, quiero un hombre que esté tan ebrio que no sea capaz de articular palabra alguna. Sigamos presionando profundamente contra nuestros jeans, sigamos tocándonos, sigamos cantando. Dónde esta mi amigo el de los químicos? Tengo ese tipo de hambre que parece jamás ser saciada. Creo que necesito algún significado que sea capaz de memorizar, este que tengo tiende a escabullirse de mi mente. Decís palabras tan hermosas, y tus acordes. Pero la vida no es un libro de cuentos, no es un cancionero.
El amor es una excusa para salir lastimado y para lastimar. Te gusta herir?? A mi me encanta. Entonces acuchillame. 

Más fuerte!! Drogame! Más inconciente!! Violame! hasta que le sea infiel a todos y a mi misma. Rompeme, llevate todo, las llaves también! así podés entrar cuando se te antoje y hacerlo otra vez.
Lo necesito, te necesito. Destruime. Por favor! Cuál es la diferencia? ya no reconozco entre mi sonrisa y una mueca de venganza!! Golpeame, cortame! Ya no rezonzco qué soy y que fuí. Era tuya. 
Y ahora me perdí.



A través del espejo

Ya no somos lo mismo, las promesas se desvanecieron, los anillos se disolvieron, el esbozo de nuestro sueño se terminó de evaporar, hace tanto tiempo. No lo vi, pensé que un lazo se podría transformar en otro, para no perdernos, pero cuán equivocada estuve. 
Vos vivís en mi, tu recuerdo, el pedazo de alma que me diste vive para siempre, comiéndose la mia. 
El cuarto oscuro está cerrado y hay que cortar boleta. Voté por nosotros, la lista que nos tuviera menos distanciados, pero vos ganaste y destruiste mi país embriagado de poder y libertad. Vivo una muerte lenta todos los días pero sigo negándome para continuar caminando, buscando nuevos caminos, nuevos mañana, un horizonte de otro color. El dolor no se disuelve, seguís aplastando promesas, me sigue faltando el aire. 
Ya no leés mis letras, te dan miedo, no querés ver, seguís nadando en el barro en vez de tirarte al mar. No salís a la superficie porque tenés terror de que el oxígeno te queme. Ya no querés pensar, porque es difícil. Vivir superficialmente, tu frivolidad me destruye ; porque yo no puedo detener a mi cerebro. 
Paren el mundo, me quiero bajar. La humanidad en plenitud con su sonrisa diabólica, me quiere tragar, todos perforan, todos aplastan hasta llegar a su premio. Y yo sigo esperando el mio, estancada. Sigo esperando que alguien me de la llave, abrir la puerta y correr en libertad. Sigo esperando ser el conejo en el agujero, sigo envolviendome en adicciones que me lleven a las páginas de Lewis Carrol. Sigo esperando que el rasguño en el espejo desaparezca y se abra una puerta.


Siempre sos vos, en mi eternidad solo vos, aprendo a  vivir con eso antes de que tu recuerdo se viva de mi.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Sacudir

Soy la perla negra que decidiste ignorar. El tiempo ya no existe, puertas adentro en tu habitación, somos nuestro pasado, somos el presente ambos fundidos, confundidos.
Lastimame, comeme, tomame, abusame, matame. Viniendo de vos ya nada me importa, sos mi perdición, el único error que quiero cometer. Soy la piedra que convertiste en papel.
Tus ojos y los mios desvian miradas y en tu éxtasis se vuelven una. Sentís como arde, mientras mis huesos están calados por el hielo. Tu placer y mi culpa me corroen, mi piel raspa la tuya, mi cuerpo in situ y la mente tan lejana. El dolor punzante. Las yemas de tus dedos destruyen en cada exhalo todo lo que construí de rodillas. Ya no susurrás mi nombre, ya estoy acostumbrada; El techo gira, la cordura se pierde, me penetrás con tu vacío inmenso, con tu inexpresividad desgarradora. Arrebatás todas mis certezas, siempre marcándome con ácido infinitos signos de pregunta.
La sangre corre silenciosa, gota a gota ante mis pupilas, se desliza, estalla contra el mármol. Como un campo minado, cada esfera una granada. Implosiona en mi pecho y ahora me ahogo. Las horas vuelven a comenzar.
No escuchás mis gritos? El pasado regresó para atormentarme y  ya no estás para asesinar a mis demonios, vos ahora sos uno de ellos, ahora también le pertenecés al tiempo.
Concentrado en terminar tu trabajo, y yo concentrada en que lo termines, para acabar con todo y poder irme finalmente a dormir. Armás tu cama junto a la mía, vos lleno de vida y yo de muerte.
El sexo es la única excusa que encontramos para vernos y la tomo, no piensés que no soy conciente de lo que estamos haciendo, simplemente no puedo dejarnos ir, no completamente.
Aprendí a vivir con esta astilla clavada en mis entrañas porque jamás va a desaparecer.
Las palabras que no vomitamos cavan un pozo y yo estoy en el fondo, vos miras desde la cornisa. No es cuestión del lugar en el que estemos, es cuestión de distancia. Las palabras enmudecidas nos condenan. Mi futuro cambió y ya no predecimos lo que el destino tiene para nosotros, quizás sólo una planta sea para vos, quizás el mundo. Y para mi sólo quedan más obstaculos, más puñaladas, más velocidad inadaptada. Y la paz que anhelo vive en una constante agonía de incertidumbre. Si ya no conozco la puerta por la que tengo que correr.
El eco desvaneciente de dias interminables, de horas inconclusas, de minutos sin razón. 
Siento la respiración de los fantasmas, trazando modelos en mi piel, revelando una niebla espesa al final.
La tinta es brillante y bordó. La piedra, el papel. Vos y yo, ellas. Qué es real y que es producto de nuestra demencia?
Correr, correr, caminar, respirar, buscar. Escapar. Rutinas.



jueves, 14 de julio de 2011

Ciudad en vilo

Buenos Aires, ciudad de desconocidos. Metrópolis de la aceleración y la ausencia, de la desesperación por correr. Calles atestadas y vacías, luces y cafés. Humo de cigarrillos distantes. No puedo dejar de pensar que te conozco de algún lado y que alguna vez te amé y ahora separados por el destiempo tus rasgos son confusos y tu voz que susurraba a mi oído cada noche no es más que un simple murmullo lejano. Sí, definitivamente te crucé ayer y no paré a saludar.
Me olvidé del sabor de tus labios y del calor que emitían nuestros cuerpos al rozarse. Tu sonrisa es una mueca y  mis manos están frías. 
A veces sueño o tengo un dejá vu, quizás sea un recuerdo o el esbozo de algo que pasó o simplemente un dibujo que me decidí a imaginar en un viaje en subte. Vos y yo y los años olvidados. Somos dos desconocidos en esta misma ciudad, anhelando pieles lejanas cuando las nuestras están a la par. 
Hoy es hoy y las memorias de lo que fuimos son tan borrosas que mi pecho ya no se quema cuando veo tus fotos ni reacciono ante las miradas de aquellas. Ya no recuerdo, ya no te siento adentro mío, ni siquiera cerca.
Después de tantos días, drogados como estábamos tu boca hablaba de nuevo. Tu piel contra la mía, dos anónimas. "Es recorrerte de nuevo, como si no nos conociéramos. Juntos y a la vez tan separados, la falta de costumbre por ya no tenerte a mi lado, cuando amanecíamos cada día"
Buenos Aires, capital del desencuentro, de la nostalgia,  del olvido. Sigo sin explicarme cómo nos ahogamos en este océano de apatía y ceguera, como tus huellas se borraron de mi  cuerpo, como fue posible olvidar lo que se sentía compartir el alma con vos y los días, las noches, las tardes, la vida. 
Y una vez más esta madrugada estamos bajo el mismo juego de sábanas, desnudos, recordándonos, queriéndonos por unas horas, fingiendo que el tiempo no pasó. Y yo estoy helada a mil kilómetros de distancia en mi mente y te beso y te toco. Ya nos sabemos de memoria, esta es solo una vez más que se suma a todas las otras, pretendamos que seguimos teniendo dieciséis; Porque mañana yo estaré en mi avenida y vos en la tuya y no volveremos a hablar.
Buenos Aires de invierno, Buenos Aires lluviosa, eterna madrugada. Caminamos sin tomarnos la mano de nuevo, amigos con derecho, buscando un colectivo que me lleve a mi otra vida, esa de la que ya no formas parte. Buenos Aires encandilada, Buenos Aires que tiembla, esta noche sos nuestra. Hasta que nos perdamos en la niebla.

-Para siempre-

martes, 12 de julio de 2011

Agujas

Es acaso pedir demasiado? Un poco de paz para poder respirar, eso es todo y sin embargo parace lo más dificil de encontrar.
Escapar, correr como un misil expulsado a la libertad. En el silencio de mi cabeza perderme para siempre.Un instante de soledad, una noche en calma. Sólo el derecho a elegir sobre mi vida, aun si tengo que perder. Un error propio grabado en mi pecho. Desaparecer y ser invisible a los ojos. Todas las bocas, enmudecidas.
Bajen las cortinas sobre mi, ya es tiempo.
Dejenme dormir y despertar en mi ensoñación. Cerrar los ojos afuera de esta realidad y derretirme en mi hermosa mentira, donde todos los mundos colisionan y ya no tengo que intentar, desgarrarme para llegar. En este café erosionar, sentir cada pálpito del viento fuera de mi ventana, en un exhalo del reloj.Que las agujas de las horas, corriendo en sincronia propia, a su antojo, ya no me apuñalen.



sábado, 2 de julio de 2011

Veo la seguridad de la vida que construiste, todo en su debido lugar, pero sin embargo sentís el vacío en el pecho. Puertas adentro las ideas te persiguen, los analisis son incansables.
Cómo saber qué es real y qué es producto de tu mente,  si es que acaso la realidad existe, sin ser una variación de la mirada del ser.
Que pasaría si el mundo que conocés no es más que la proyección de un sueño elaborado? 
Y si mirás tu reflejo en el espejo, es acaso todo lo que vos ves, es lo que vos conocés, es lo que querías?
Y si observás a través de las rendijas, vas a tener miedo de encontrarte asustado de mirar?
 
Sos conciente de que el mundo entero está adentro de tu cabeza, creaciones de tu mente.
Los demonios y los dioses, los caminantes y los sepultados, realmente estamos solos?
Podés elejir vivir en esta ilusión en la que creo que ya decidiste refugiarte, podés elegir creer.
 
Seguís buscando pero no podés divisar el mar, el agua te llega al cuello mientras intentás nadar. Sumergida en un liquido en el que podés respirar. Para qué salir a la superficie, cuando esto es más real, cuando una fantasía es más satisfactoria que lo que se esconde tras las ventanas? Entonces qué es el mundo y qué vemos? Es real o somos invenciones,? Todo lo que nos rodea depende de nuestros ojos, entonces podemos llegar a concluir que por cada persona habitante del universo, hay un mundo distino y particular, hecha por ella misma a su manera. 
Si tuvieramos el poder de controlar eso, de construir y construirnos, entonces nos aislariamos en una habitación, moldeando proyecciones. Entonces dejaríamos de existir o comenzaríamos nuestra existencia?