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martes, 24 de agosto de 2010

Satisfacción onírica.

Llegué a desarrollar una adicción hacia mi almohada. Siempre me fascinó estar sola y disfrutar de mis procesos mentales. Mi cerebro hace juegos que la mayoría de la gente sólo logra con drogas alucinógenas.
Es entonces, cuando cierro mis ojos, que todas mis confusiones se disipan, así también como la necesidad de que mis fantasías sean más que sólo eso y pasen al siguiente nivel de realidad. Podía vivirlas en mi mente y me bastaba soñarlas porque eran lo suficientemente palpables. Mis imaginaciones son tan tangibles, llegan a involucrar mis 5 sentidos, el subconciente, mis memorias olvidadas y datos descartados, hasta el punto de crear un universo onírico paralelo y más verdadero que el otro.
Por cuestiones más externas que internas, me veía imposibilitada para concretar mis más ocultos deseos, pero había encontrado la forma de acercarme tanto como era necesario para llenarme.

De noche sumida en pasajes sinestésicos. De día mis ojos veían guiados por sus anhelos, un mundo perfecto creado de ella para mi, con una recopilación de todos mis días y pensamientos. Me mantuvo satisfecha durante un buen tiempo, un juego eterno. Volví a pintar las paredes con los dedos, sólo que ahora era dificil divisar las paredes, el límite. Pintaba el aire, el oxígeno se teñia de míl colores, sabores y aromas. Melodías armonizadas al ritmo de mis pulsaciones. El muro que moldeaba tenía principio pero su final se perdía en mi horizonte.
La evasión giraba impregnandome las papilas gustativas con su sabor y se escurria como una bola iridiscente por cada fragmento de mi interior hasta finalmente salir despedida como un río lumínico por mi iris.


"Imagenes, ideas, deseos brotaban en mi y me apartaban del mundo exterior, hasta el punto de tener un trato más verdadero y vivo con los sueños que con el mundo verdadero que me rodeaba."
-Sinclair-

lunes, 23 de agosto de 2010

Globos

Hubo un momento de mi vida aunque cabe la posibilidad de que no haya sido el único, en que me separé de mi misma. Comencé a mutar. Lo hago bastante seguido, más quizás de lo normal. Pero esta vez fue distinto ,más evidente, no solo ponía en juego mi ser sino a mi entorno.
Todo lo que poseía entonces careció ya de importancia para mi.
La vida, supongan, está representada por globos. Yo tenia todos los globos que conformaban cada parte de mi vida sujetos en mi mano y comenzé ese día a dejarlos ir. Los observé elevarse y surcar el aire, uno a uno, con una sonrisa inexpresiva en mis labios, sin emoción alguna. Uno a uno: Mi familia, mis amigos, mis ambiciones, mis miedos, mis recuerdos, mis certezas, se habían elevado hasta perderse entre las nubes y ahora, desposeída, vacía, empezaba un nuevo yo.
Bajé la mirada del cielo y caminé hasta la avenida, y desde el medio de esta comencé a recorrer. 
Vi los vehiculos y a las personas, las luces y los ojos, todo pasar a mis costados y sin embargo, ninguno de ellos podía tocarme, ninguno me involucraba, yo no los conocía y ellos tampoco a mi. No podían alcanzar ni el más minimo retazo de mi piel. Los percibía como si estuvieran dentro de una película paralela a la mía. Corriamos en túneles de cristal que no tenían punto de intersección jamás.
Solo los vi pasar y con los ojos en blanco, seguí caminando. Las pupilas hacia mi interior.

Al fin podía ver, al fin estaba en paz.
O eso creí entonces. La tranquilidad es una vaga ilusión.


A veces siento que hay algo de mi pasado más remoto que fue tan traumático que mi conciencia lo borró y que es precisamente aquel recuerdo olvidado el que me lleva a ser lo que soy.

domingo, 22 de agosto de 2010

Nacar

Me sofoco, el aire trata de escapar. Un hoyo atravesando mi pecho , que perfore mis pulmones y deje al aire entrar.
Es un lugar feliz donde estoy ahora. Beber, inhalar, fumar y mis ojos comienzan a entrecruzarse. Solo que estoy sobria de narcóticos.
Quieren llevarme, quieren alejarnos, me elevo, pero trato de aferrarme a mi suelo. Quieren alejarnos, mi mundo, pequeño universo difuso.
Haces de luz, tornasoles, escalas, solfeos y tormentas, gotas de agua empapan mi cuerpo. El deber de despertar y continuar viviendo.
Absorve una bocanada de aire puro que invade mis neuronas.
Ella sueña con renacer y ser una gran artista. Pinta en el horizonte su destino. Una fase distinta.

martes, 10 de agosto de 2010

La vaguedad

Me abstraigo y millones de imágenes en movimiento me arrebatan la conciencia. Y así lo prefiero.
El tiempo me devora o yo me devoro las horas. La arena se escurre entre mis dedos y no queda ni una molécula. Despertar deseando no abrir los ojos y esperar. Esperar que el colchón te succione y te transporte a otro lugar. Abro los ojos y descubro nuevamente que estoy viva. Y este sueño constante e incesante. Esforzarse por levantarse y salir, sonreir y que nadie se de cuenta. Tomar iniciativas. Y lo hago.
Ataco a los demás sin siquera darme cuenta y supongo que es un acto reflejo. Simular que no pasó nada no sirve. Ahora es su turno. Esa es la concepcion que llegue a descubrir de mi subconciente, mediante una especie de adentramiento o autoanálisis.

Era como si la hubiesen puesto de cabeza y la  hubieran vaciado toda, todo el interior. No sentía nada, ninguna emoción, solo aquella mente funcionando. Una especie de energia indescriptible en palabras, Era como flotar, suspendida en el aire, columpiándose. Sintió sus pupilas dilatarse, y de repente vio con claridad, como si normalmente viera a través de un vidrio empolvado y ahora este hubiera desaparecido, todo era tan nítido, los colores tan brillantes y a su vez la luz tenue.  El candil iluminaba los discos de pasta colgados en sus paredes, dándole un aire de antro de jazz. y a su vez los CD´s refractaban colores, como decenas de arcoiris emergiendo de todos lados. Ordenó entonces toda la habitación y también el baño. Qué espectacularmente decorado estaba su cuarto, parecía un bar clandestino como mencioné antes.  Y lo digo porque lo podia ver entero, no pared por pared, rincón por rincon, de piso a techo, sino Entero. Desde cada ángulo, tan claro. En aquel preciso momento se dio cuenta de las cámaras, habia tres: Una a sus espaldas  y otra a cada costado suyo. Esas cámaras eran una prolongación levitante de su cuerpo, esculpidas hacia afuera de si. No necesitaba personas ni pantallas  ya que vivia dentro de una. Se percató entonces  de que estaba viviendo en una película.
Puso música, me sentó en la alfombra al lado de la estufa y miró confusamente complacida el techo. Este comenzó a expandirse, dejando aureolas circulares en colores azulados, tonos de violeta, fuxia, verde, amariillos, naranjas y todos sus matices y de pronto agachó la cabeza, se encontréó a si misma balanceándose de lado a lado y se obligó entonces a pararse. Observó su reflejo en el espejo, todo era  tan nítido y se vió hermosa, ya no era gorda y los anteojos que en ese momento llevaba puestos porque era ya la madrugada, no la hacian fea sino intelectual y su nariz, que la había acomplejado desde los doce años, realmente no era tan grande como ella lo veia en un pasado. Sus defectos pasaron a ser marcas distintivas. Sonrió y volvió a su habitación de nuevo.
Corrió las colchas de la cama y se sentó, tapada ya. Agarró los apuntes de la facultad, pero en vez de leerlos se distrajo escribiendo en el reverso de una hoja que  tenia la  letra de un tema de punk rock que habia impreso hacia años y que había encontrado en un cajón de esos que jamás abría.
Escribió una poesia en inglés, siempre ella jugando a las escondidas con el surrealismo. Seguramente le agregaría una melodía en un futuro cercano.
Una vez que terminó, se decidió a leer los apuntes de esa materia larga, era la más larga de todas y sin embargo la única interesante, y satisfecha como estaba, tan vacía de emociónes correspondientes a los sucesos y a la realidad como a su vez tan llena de esa magia, se quedó dormida. Una sonrisa por fin habia sido tallada en su delicado rostro.
Soñó con hoteles, cabellos dorados y cuerpos tibios. Caricias por debajo de una mesa y varones que bailaban y miraban de reojo con envidia y deseo en un salón, a aquellas personas que se habian olvidado de la existencia de todos ellos y se entrelazaban y susurraban largas conversaciónes al oido con sus voces tan dulces. Qué bellezas tan cercanas e inalcanzables eran.  Recordaba aquél sueño con claridad, ya que habia sido casi parte de una realidad, y detestó a la humanidad y a sus oidos por haberla despertado. Aquella historia podria haber continuado, hasta ser lo suficientemente real como para que ella regresara a su cama por sus propios medios..
Su mundo interior es tan hermoso, tan valioso para ella. A veces lo sentia, veía o pensaba  como una especie de capacidad, o don. Y tenía miedo de perderlo, de que desapareciera sin pedirle permiso un día. 

Y a mi me desespera pensar que eso pueda pasar.

domingo, 8 de agosto de 2010

Saborea mi sueño.

A veces te veo parada detrás de tu ventana, mirando fijo al cielo. 
Tu risa robada, tu espíritu sin despertar. Vivir en busca de la vida. Podés sentir mi calor? Podés escuchar mis palabras hacer eco en tu habitación?
Te oigo respirar esas noches necesitando aferrarte a algo salvaje.
Tan cansasda de luchar, tan cansada de escribir, te quebrás como una niña.
Podés saborear mi sueño? Podés ver mi luz brillar en la niebla?
Podés ver mi luz?

miércoles, 7 de julio de 2010

Desaparecer: la locura y la nebulosa.

Rodeada de una niebla autoinflingida, su cuerpo progresivamente calado por el frio, el vapor se desliza entre sus labios. Sus ojos ven solo lo que ella quiere ver. Todos trataban de penetrar en su nebulosa y tenia que hacer cada vez más esfuerzo para que no lo hicieran. Por qué trataban de inmiscuirse en algo que era tan suyo? Comenzaba a sentirse acechada, cada vez eran más. La niebla cambiaba sus colores y ahora por su culpa ella tenia que volverla negra, para que no pudieran verla alli dentro y encontrarla. Quería que todos se esfumaran, que dejaran sus balbuceos sin sentido. La locura luchaba por hacerse un lugar en su neblina, el frenesí luchaba con la locura y con todos los demás y no iban a parar. La lucha  se prolongaria toda la eternidad pero era en vano. Ella se fortalecía con su perdida de energía y la niebla era cada vez más densa. Hasta que finalmente se perdió para siempre. Desapareció. Los alaridos del exterior no cesaron, ni se dieron por aludidos de que el objeto de su lucha ya no existia allí. Pero ella habia logrado su cometido, reemplazó una niebla por otra y se llevó la suya a otro lado, de por vida  y de por muerte. Se evaporó fusionada en la nebulosa. Desapareció completamente. Sus ojos ven lo que ella quiere ver, sus ojos entonces lo ven todo, en plenitud, desde cada ángulo del universo.

viernes, 25 de junio de 2010

Mientras te acercás yo me desvanesco, pero no me dejes, no me dejes cruzar la línea. Pierdo mi sentido del bien y el mal y mis dedos se deslizan débiles por la cornisa, uno a uno haciendo diez.
Estoy escabulléndome de la vida, dentro de mi mundo inventado. Y trato. No me dejes esconderme, no me dejes ganar esta vez. No existe el tiempo en mi mente.

Ella juega, se divierte y no necesita a nadie más. Está tan sola, tanto como a ella le gusta. Vive el silencio como la música de su pasado y presente, conforme ahora. Se revuelve en sus propios pensamientos y en la ausencia ansiada.
 La sinestesia comienza a tomar control y reclama su poderío. Sus ojos brillan, iluminados desde adentro, multicolores. Un vitreaux.

jueves, 24 de junio de 2010

Ella es solo una memoria abstracta, solo una idea de ausencia. Dice que es feliz porque está perdida en pensamientos, Buscando un sentido que tenga sentido.
Se emancipa de su cuerpo y del pasado, buscando un poco de paz en su mente y la eterna evasión, la elíptica reflección. Sus pupilas comienzan a dilatarse, difuminándose en infinitos arcoiris. Pinta de púrpura sus inhibiciones y ve colores en el silencio. Posa un dedo en la gota de agua que se tiñe de océano y se expande.
Flotando en una agridulce quietud, en una absurda transparencia, perdiéndose ella misma en una hermosa nada.

lunes, 14 de junio de 2010

El cielo es gris, si lo mirás fijo como ella hace, quizás se vuelve blanco y las gotas estallan contra la ventana más cercana. Observa tratando de penetrar en la escena de casas bajas, tejados y pinos mojados que nacen en pasajes circundantes, atravesar el vidrio y fusionarse con las gotas, para luego como ellas, explotar contra alguna superficie. Una melodía medio folk suena en sus auriculares y una lágrima se escapa de sus ojos, sólo una. La mente comienza a apagarse y la escena cambia para verla corriendo en algún lugar semejante a un bosque que sólo ella conocey que sólo ella ve hermoso, porque sabe que al final quema el sol, sólo ella sabe que al final se encuentra solamente lo que quiere ver.
Sus ojos se cierran y desea que para siempre. Imágenes y cortes de video movidos le invaden visión y entonces comprende que una vez más se perdió en si misma.
Está entumecida, escucha el agua deslizarse por ventanas y adoquines. Un dolor punzante le recorre la pierna desde donde se une con el pie. Un esbozo de sonrisa dibujado en sus labios húmedos.Ya no mira desde la ventana.