jueves, 20 de octubre de 2011

Dejar brotar el rojo que entibia la herida, que cubre al morado y lo transforma en algo que no quiere ser, desesperado por un poco de anestesia. La piel chamuscada reclama, en un alarido inaudible. Nadie escucha. Nadie llama.

El tiempo que estuvimos encerrados en aquella habitación no puede ser medido con agujas, mas si puede ser juzgado por este cuchillo y mientras las escenas de mi pasado recorren mi cuerpo súbitamente, la película de mi existencia fluye y enardece mi cuerpo. Viví demasiado, tantas memorias olvidadas, llenas de polvo en algún lugar rezagado del subconsciente que ahora se dignan aparecer. Entorno los ojos para comprender; quisiera poder divisar nuestras figuras en los negativos traslúcidos, pero la luz es insuficiente. Me recuesto en la cama, cierro los ojos, te envío un mensaje que nunca supe si llegó a tus oidos ni a tus ojos. Abro los míos. Las yemas de sus dedos de nuevo entre mis piernas, reclaman su posesión perdida. No hago más que alejarme. Cómo huir cuando estás prisionera en cuatro paredes, tan lejos de casa. Tan lejos de un lugar que en realidad no existe, que es solo un anhelo infantil. Te pido ayuda y grito, pero ya cerraste las cortinas. Me soltaste la mano y miraste atrás, también a tu pasado. 
Soy el horizonte que enceguece. El cielo en llamas, buscando al mar para que lo apague y finalmente dormir en paz.
La madrugada fría una vez más, la distancia, lo que conocemos de hace tanto pero a su vez se ve transformado y cambiado en nuestra perspectiva. Siempre siguiendo el hilo del deseo, y yo siempre cortando lazos. 
La espera taciturna por el tren; Me recorrés el cuello con tus labios y no puedo negarme porque mi voluntad se fue junto con mi cordura. Solo siento el rechazo y el asco, carcomiéndome las entrañas. Sólo escucho el silencio de la noche y el vacío de tus palabras. Tu pecho contra mi espalda, tu pelvis contra mi pierna. La muerte misma acechante y espectante de mi debilidad. Pero elijo vivir una vez más.
Somos un negocio, un trueque entre mi deterioro y tu frivolidad.


La evasión, lo único que resta es mi propia oscuridad a la que estoy atada, casi en un vínculo conyugal. Aprendimos a convivir, a tolerarnos. Ella me contiene, me retrae de este mundo al que fui forzada a habitar. Como un pez que asoma por primera vez la cabeza a la superficie, mi penumbra y mis demonios me ahogan en mi interior y a su vez son mi primer y último halo de aire. Es mi rol en esta relación alimentarla, recrearla, modelarla, vestirla. Como a una hija, como una pareja dependiente. Y es que eso somos. Y así nos aferramos la una a la otra para continuar existiendo- Esta simbiosis es lo único que conozco. Porque cuando la totalidad en mi panorama es una sumatoria de costillas, omóplatos, nucas y clavículas, mis fantasmas son los únicos que me escuchan, los únicos que me dan respuestas.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Soltando amarras

Las paredes de este cubo comienzan a estrechar distancias y mis ojos, clavados, impávidos, congelados en esta imagen. Los colores cobran vida, en este empapelado de fotos, tu aliento en mi nuca una vez más.
La lágrima desesperada rompe y corre de su cuenca.Esta canción se repite de los años pasados a los venideros. 
Grito y rasguño la solidez de tu espectro... No desaparezcas! Cada vez más voluble; ya no te diviso, no recuerdo y me despedazo. Necesito ver las memorias y ellas fuerzan su propia extinción como fuego de madrugada. Ya no soy. Me aferro a este humo cuyo brillo está completamente apagado. Ya pasó algo más de un año o quizás mi vida y la realidad que alguna vez fue mi certeza se convirtió en algo que no puedo distinguir claramente, solo una leve neblina. 
Los tintes de esta ciudad que construí de a poco una tarde de verano ahora tan lejana me corroen y se funden con esta piel de cocaína.
Vivis siempre en mi mente y mi alma resquebrajada, perfumada para siempre con tu escencia, vive un átomo en vos y así espero no morir- El olvido es desaparición y esta vida, este sol que es mi deidad, es ese mismo que vos me diste. esto que soy es lo que vos moldeaste y erguiste para que pudiera pisar mi suelo sin miedo y con seguridad.En este preciso instante un día más me espera, pero yo ya no te espero más, simplemente le suelto la mano a tu recuerdo , a aquel holograma al que nunca supe despedir, te miro fijo al iris mientras das la vuelta y te dirijís hacia tu destino individual. Grito Gracias!

jueves, 22 de septiembre de 2011

Volar

Tu dramatismo me hastía, siempre con tu vaso lleno volcando el agua para tener una excusa en la cual refugiarte por estar empapada, tenés todo y a su vez nada porque tus ojos, nublados por esa niebla que proclamás tuya, no te deja admirar el paisaje. Tus lágrimas insulsas me queman, ácidas, finitas en la infinidad de este camino, en el que yo pateo las piedras para abrirme paso y vos simplemente insistís en fijar tu vista en ellas para una vez más pisarlas y caer boca abajo. Fundiéndose en un mar que te invade en su quietud y vos flotás desfalleciendo en la eternidad, sólo flotás, con el eco de sus palabras haciendo presión en tus tímpanos, te explota la cabeza y si no braceás, estática, no pretendas llegar a la orilla. Y he aquí el mayor de los nudos, no pretendés, inundás el mundo de reclamos y querida, la vida no es un cuaderno quejas, nadie te tira un salvavidas cuando ya estás hundida, tenés que nadar y cada vez más rápìdo, o la sal te corroe, te sazona para los tiburones, te congela, hasta que te succiona el maremoto.
 Hasta cuando voy a ser responsable de sostener tu mano y levantarte? Quisera que miraras al espejo y en mis ojos encontraras experiencia, esperanza. Quiero verte crecer y madurar, convertirte en mujer y que sepas luchar con la frente en alto, poniendo la espalda para recibir los golpes que sólo vos tenés que sufrir para elevarte y tomar vuelo. Porque con el viento despeinandote y la espuma del océano acariciándote los pies, concluís en que cada cicatriz cuenta una historia y esas historias son las que te forman y se clavan en tus retinas iluminando cada rincón del mundo en el que elegís vivir. Cada daga es una oportunidad para aprender a ser feliz de una forma distinta y vos concentrada en la sangre que emana, ahogandote en vos misma sin buscar las vendas.

Yo voy a volar, te quedás en tierra firme o desplegás tus alas?


domingo, 18 de septiembre de 2011

No puede cerrar los ojos, dormir no es una opción. Todo gira y todo cambia constantemente y de repente es imposible parar, parar es morir. Quería ver todo, respirar todo, sentir al mundo en su inmensidad adentro suyo. Estaba tan llena de vida que el aire era siempre insuficiente en sus pulmones y su única posesión era la certeza de lo que ya nadie le iba a arrebatar. Su optimismo me aterroriza y la deja perpleja. 
Está absorta y sumida en una noche llena de luces y vicios que parece no tener final. Pero entonces amanece y siempre volvemos a la paz que nos caracteriza. Entonces el cigarrillo se consume y quema mi piel. Me incinero y renazco, cada dia y cada noche. La dualidad en la que me pierdo, ya no distingo cual de las dos caras es la verdadera. La cámara de fotos se le cayó al charco y el lente se empañó, las imágenes están distorsionadas y los colores se mezclan creando otros desconocidos, hermosos e inalcanzables, pero no son la realidad, solo la captura de un ojo que fue cegado y unas pupilas dilatadas por el reloj y la inconstancia de las ventanas de vidrios rajados insertadas en esas paredes que a nadie le pertenecen ya.

viernes, 2 de septiembre de 2011

H

Tener tanto y tener nada para decir, las palabras se escuchan vacías, silenciosas. en la vaguedad de su significancia profunda, pierden peso por mi agotamiento y quedan enmudecidas una vez más, pegadas a la almohada. 
Me aturden, rebotando sobre las paredes de mi cráneo y contra las de una habitación a la que solo acudo para intentar conciliar el sueño, ineficazmente. Quedan despedidas en el humo del cigarrillo consumido y reflejadas en la espuma de un café servido en madrugadas sin alba.
El eco levitante en la eternidad de mi existencia, Desaparecí finalmente, plegué las alas, pero mis plumas pesan demasiado y el ascenso una vez más se ve limitado. Limites, eso es todo lo que conozco, dolor y violencia por romperlos, jamás entendimiento, nunca consenso. Morir para poder vivir plenamente, ahogarse para poder respirar un aire menos viciado, siempre extremos, eternos granaderos, espías que controlan mientras todo lo que intento es quebrar las cadenas y huir de lo que no me deja ser. Qué somos? Cuál es la esencia de cada uno, si vivimos desde nuestra concepción condenados y moldeados, determinados por factores externos, el entorno. Dónde está la semilla y dónde el estado puro del espíritu. Aún no llego a comprender si soy o si fui, si algún día seré, porque no existimos, nos hacen existir, qué seríamos si realmente fuéramos independientes, si ningún preconcepto del vivir nos fuera inculcado, si nadie nos indujera. El real libre albedrío, que es en sí el más grande de los engaños. Algunos lo ven y luchan por romper las barreras, otros bajan la cabeza y asumen que son aquello que les fue predestinado. Yo lucho porque quiero Ser, porque necesito saber más allá de lo que escucho, más allá de lo que veo, saber por sobre lo que sé. Quiero conocer hasta dónde soy capaz, ser, haciendo caso omiso a las imposiciones y a las excusas y mentiras en las que estoy obligada a transformar mi realidad. Y una vez más me pregunto, sería lo que soy si  jamás hubiera estado obligada a luchar, a sufrir, a mentir para salvar mi mente de la absorción? Probablemente no, y agradezco toda la sangre derramada, el veneno inyectado, porque es aquello que me hizo aferrarme al amanecer, al cielo, al aire, a la vida. Porque si no te envenenan jamás se alcanza el antídoto.


El tiempo se consume y en si mismo se congela, El ancla está hechada y una vez más la incertidumbre invade, estar estático y dejar que los caminos se tracen solos o intervenir, destruir para construir un mundo propio, aparte. Existo o fui esculpida para creer que puedo ser algo diferente? Existiré o eso dependerá del aislamiento, de la alienación, de observar otros colores que todavia no asimilé? Y si llegara al punto del autismo, realmente develaría mi esencia o descubriría otras? Dónde está el estado puro? Cómo eliminar los condicionamientos? Cómo ser?


Dónde está y cuál es mi paraiso?

viernes, 12 de agosto de 2011

Karmaleón

Hace meses que no duermo. Cada mínimo tintineo me despierta, y me devuelve a la realidad. Cientos de imágenes disconexas vagan en mi sopor intranquilo, escenas que no logro recordar, ahora son marcas en el inconsciente. Un despertar obligado, un luchar para vivir, para asesinar a la mentira. Una excusa, dos excusas, tres, cuatro, mi completa existencia basada en pretextos innecesarios. 
Ya no se trata de vos, ni de ella, ni de él, ni de ellos, ni de mi. Se trata del aire que una persona menos esta consumiendo, se trata de ganar una partida, para no tener que jugar nunca más.
Tu inicial sigue plasmada en mi presente y la mía en minúscula, a un costado casi invisible de tu frase de cabecera. Porqué lo hicimos? Porqué intentamos ? Todavía queda alguna sobra? 
Una vez más destruyo para construirte, tiro todo por la borda y la marea no me devuelve nada. Pongo un ladrillo y con furia el viento lo tira y me pega en la cara. Tu cuerpo traiciona mi espíritu flagelado. Quisiera parar pero ya estás adentro mío. La pequeña felicidad que había conseguido es olvidada por unos segundos o quizás horas. El tiempo corre lento una vez más. La melancolía y el pasado se transforman en Infidelidad.
Perdón. Mi deseo más profundo es que lo escuches y lo asimiles. Estoy pagando con hiperinflación cada una de tus lágrimas nocturnas y  de tus nudillos lastimados. El karma es asesino, es cruel y me desafía. Con y  por vos vuelvo a cometer la peor injuria. Es más justificable si el protagonista sos vos, me hace menos culpable ? Pago tu deuda y me endeudo de nuevo. Karma- Pero hace rato me rendí ante el, solo para que te trajera de vuelta. Me rindo una vez más, ya no existís. 
Metamorfosis.

Quiero un amante al que no tenga que amar, quiero una mujer que esté tan triste que nada le importe lo suficiente, quiero un hombre que esté tan ebrio que no sea capaz de articular palabra alguna. Sigamos presionando profundamente contra nuestros jeans, sigamos tocándonos, sigamos cantando. Dónde esta mi amigo el de los químicos? Tengo ese tipo de hambre que parece jamás ser saciada. Creo que necesito algún significado que sea capaz de memorizar, este que tengo tiende a escabullirse de mi mente. Decís palabras tan hermosas, y tus acordes. Pero la vida no es un libro de cuentos, no es un cancionero.
El amor es una excusa para salir lastimado y para lastimar. Te gusta herir?? A mi me encanta. Entonces acuchillame. 

Más fuerte!! Drogame! Más inconciente!! Violame! hasta que le sea infiel a todos y a mi misma. Rompeme, llevate todo, las llaves también! así podés entrar cuando se te antoje y hacerlo otra vez.
Lo necesito, te necesito. Destruime. Por favor! Cuál es la diferencia? ya no reconozco entre mi sonrisa y una mueca de venganza!! Golpeame, cortame! Ya no rezonzco qué soy y que fuí. Era tuya. 
Y ahora me perdí.



A través del espejo

Ya no somos lo mismo, las promesas se desvanecieron, los anillos se disolvieron, el esbozo de nuestro sueño se terminó de evaporar, hace tanto tiempo. No lo vi, pensé que un lazo se podría transformar en otro, para no perdernos, pero cuán equivocada estuve. 
Vos vivís en mi, tu recuerdo, el pedazo de alma que me diste vive para siempre, comiéndose la mia. 
El cuarto oscuro está cerrado y hay que cortar boleta. Voté por nosotros, la lista que nos tuviera menos distanciados, pero vos ganaste y destruiste mi país embriagado de poder y libertad. Vivo una muerte lenta todos los días pero sigo negándome para continuar caminando, buscando nuevos caminos, nuevos mañana, un horizonte de otro color. El dolor no se disuelve, seguís aplastando promesas, me sigue faltando el aire. 
Ya no leés mis letras, te dan miedo, no querés ver, seguís nadando en el barro en vez de tirarte al mar. No salís a la superficie porque tenés terror de que el oxígeno te queme. Ya no querés pensar, porque es difícil. Vivir superficialmente, tu frivolidad me destruye ; porque yo no puedo detener a mi cerebro. 
Paren el mundo, me quiero bajar. La humanidad en plenitud con su sonrisa diabólica, me quiere tragar, todos perforan, todos aplastan hasta llegar a su premio. Y yo sigo esperando el mio, estancada. Sigo esperando que alguien me de la llave, abrir la puerta y correr en libertad. Sigo esperando ser el conejo en el agujero, sigo envolviendome en adicciones que me lleven a las páginas de Lewis Carrol. Sigo esperando que el rasguño en el espejo desaparezca y se abra una puerta.


Siempre sos vos, en mi eternidad solo vos, aprendo a  vivir con eso antes de que tu recuerdo se viva de mi.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Sacudir

Soy la perla negra que decidiste ignorar. El tiempo ya no existe, puertas adentro en tu habitación, somos nuestro pasado, somos el presente ambos fundidos, confundidos.
Lastimame, comeme, tomame, abusame, matame. Viniendo de vos ya nada me importa, sos mi perdición, el único error que quiero cometer. Soy la piedra que convertiste en papel.
Tus ojos y los mios desvian miradas y en tu éxtasis se vuelven una. Sentís como arde, mientras mis huesos están calados por el hielo. Tu placer y mi culpa me corroen, mi piel raspa la tuya, mi cuerpo in situ y la mente tan lejana. El dolor punzante. Las yemas de tus dedos destruyen en cada exhalo todo lo que construí de rodillas. Ya no susurrás mi nombre, ya estoy acostumbrada; El techo gira, la cordura se pierde, me penetrás con tu vacío inmenso, con tu inexpresividad desgarradora. Arrebatás todas mis certezas, siempre marcándome con ácido infinitos signos de pregunta.
La sangre corre silenciosa, gota a gota ante mis pupilas, se desliza, estalla contra el mármol. Como un campo minado, cada esfera una granada. Implosiona en mi pecho y ahora me ahogo. Las horas vuelven a comenzar.
No escuchás mis gritos? El pasado regresó para atormentarme y  ya no estás para asesinar a mis demonios, vos ahora sos uno de ellos, ahora también le pertenecés al tiempo.
Concentrado en terminar tu trabajo, y yo concentrada en que lo termines, para acabar con todo y poder irme finalmente a dormir. Armás tu cama junto a la mía, vos lleno de vida y yo de muerte.
El sexo es la única excusa que encontramos para vernos y la tomo, no piensés que no soy conciente de lo que estamos haciendo, simplemente no puedo dejarnos ir, no completamente.
Aprendí a vivir con esta astilla clavada en mis entrañas porque jamás va a desaparecer.
Las palabras que no vomitamos cavan un pozo y yo estoy en el fondo, vos miras desde la cornisa. No es cuestión del lugar en el que estemos, es cuestión de distancia. Las palabras enmudecidas nos condenan. Mi futuro cambió y ya no predecimos lo que el destino tiene para nosotros, quizás sólo una planta sea para vos, quizás el mundo. Y para mi sólo quedan más obstaculos, más puñaladas, más velocidad inadaptada. Y la paz que anhelo vive en una constante agonía de incertidumbre. Si ya no conozco la puerta por la que tengo que correr.
El eco desvaneciente de dias interminables, de horas inconclusas, de minutos sin razón. 
Siento la respiración de los fantasmas, trazando modelos en mi piel, revelando una niebla espesa al final.
La tinta es brillante y bordó. La piedra, el papel. Vos y yo, ellas. Qué es real y que es producto de nuestra demencia?
Correr, correr, caminar, respirar, buscar. Escapar. Rutinas.



jueves, 14 de julio de 2011

Ciudad en vilo

Buenos Aires, ciudad de desconocidos. Metrópolis de la aceleración y la ausencia, de la desesperación por correr. Calles atestadas y vacías, luces y cafés. Humo de cigarrillos distantes. No puedo dejar de pensar que te conozco de algún lado y que alguna vez te amé y ahora separados por el destiempo tus rasgos son confusos y tu voz que susurraba a mi oído cada noche no es más que un simple murmullo lejano. Sí, definitivamente te crucé ayer y no paré a saludar.
Me olvidé del sabor de tus labios y del calor que emitían nuestros cuerpos al rozarse. Tu sonrisa es una mueca y  mis manos están frías. 
A veces sueño o tengo un dejá vu, quizás sea un recuerdo o el esbozo de algo que pasó o simplemente un dibujo que me decidí a imaginar en un viaje en subte. Vos y yo y los años olvidados. Somos dos desconocidos en esta misma ciudad, anhelando pieles lejanas cuando las nuestras están a la par. 
Hoy es hoy y las memorias de lo que fuimos son tan borrosas que mi pecho ya no se quema cuando veo tus fotos ni reacciono ante las miradas de aquellas. Ya no recuerdo, ya no te siento adentro mío, ni siquiera cerca.
Después de tantos días, drogados como estábamos tu boca hablaba de nuevo. Tu piel contra la mía, dos anónimas. "Es recorrerte de nuevo, como si no nos conociéramos. Juntos y a la vez tan separados, la falta de costumbre por ya no tenerte a mi lado, cuando amanecíamos cada día"
Buenos Aires, capital del desencuentro, de la nostalgia,  del olvido. Sigo sin explicarme cómo nos ahogamos en este océano de apatía y ceguera, como tus huellas se borraron de mi  cuerpo, como fue posible olvidar lo que se sentía compartir el alma con vos y los días, las noches, las tardes, la vida. 
Y una vez más esta madrugada estamos bajo el mismo juego de sábanas, desnudos, recordándonos, queriéndonos por unas horas, fingiendo que el tiempo no pasó. Y yo estoy helada a mil kilómetros de distancia en mi mente y te beso y te toco. Ya nos sabemos de memoria, esta es solo una vez más que se suma a todas las otras, pretendamos que seguimos teniendo dieciséis; Porque mañana yo estaré en mi avenida y vos en la tuya y no volveremos a hablar.
Buenos Aires de invierno, Buenos Aires lluviosa, eterna madrugada. Caminamos sin tomarnos la mano de nuevo, amigos con derecho, buscando un colectivo que me lleve a mi otra vida, esa de la que ya no formas parte. Buenos Aires encandilada, Buenos Aires que tiembla, esta noche sos nuestra. Hasta que nos perdamos en la niebla.

-Para siempre-

martes, 12 de julio de 2011

Agujas

Es acaso pedir demasiado? Un poco de paz para poder respirar, eso es todo y sin embargo parace lo más dificil de encontrar.
Escapar, correr como un misil expulsado a la libertad. En el silencio de mi cabeza perderme para siempre.Un instante de soledad, una noche en calma. Sólo el derecho a elegir sobre mi vida, aun si tengo que perder. Un error propio grabado en mi pecho. Desaparecer y ser invisible a los ojos. Todas las bocas, enmudecidas.
Bajen las cortinas sobre mi, ya es tiempo.
Dejenme dormir y despertar en mi ensoñación. Cerrar los ojos afuera de esta realidad y derretirme en mi hermosa mentira, donde todos los mundos colisionan y ya no tengo que intentar, desgarrarme para llegar. En este café erosionar, sentir cada pálpito del viento fuera de mi ventana, en un exhalo del reloj.Que las agujas de las horas, corriendo en sincronia propia, a su antojo, ya no me apuñalen.



sábado, 2 de julio de 2011

Veo la seguridad de la vida que construiste, todo en su debido lugar, pero sin embargo sentís el vacío en el pecho. Puertas adentro las ideas te persiguen, los analisis son incansables.
Cómo saber qué es real y qué es producto de tu mente,  si es que acaso la realidad existe, sin ser una variación de la mirada del ser.
Que pasaría si el mundo que conocés no es más que la proyección de un sueño elaborado? 
Y si mirás tu reflejo en el espejo, es acaso todo lo que vos ves, es lo que vos conocés, es lo que querías?
Y si observás a través de las rendijas, vas a tener miedo de encontrarte asustado de mirar?
 
Sos conciente de que el mundo entero está adentro de tu cabeza, creaciones de tu mente.
Los demonios y los dioses, los caminantes y los sepultados, realmente estamos solos?
Podés elejir vivir en esta ilusión en la que creo que ya decidiste refugiarte, podés elegir creer.
 
Seguís buscando pero no podés divisar el mar, el agua te llega al cuello mientras intentás nadar. Sumergida en un liquido en el que podés respirar. Para qué salir a la superficie, cuando esto es más real, cuando una fantasía es más satisfactoria que lo que se esconde tras las ventanas? Entonces qué es el mundo y qué vemos? Es real o somos invenciones,? Todo lo que nos rodea depende de nuestros ojos, entonces podemos llegar a concluir que por cada persona habitante del universo, hay un mundo distino y particular, hecha por ella misma a su manera. 
Si tuvieramos el poder de controlar eso, de construir y construirnos, entonces nos aislariamos en una habitación, moldeando proyecciones. Entonces dejaríamos de existir o comenzaríamos nuestra existencia?


lunes, 27 de junio de 2011

Entender el desesperado sueño de ser; no parecer sino ser. En cada despertar, alerta. El nudo de la guerra, qué sos y qué creen los demás que sos. Su mirada contra tus ojos. Un sentimiento de vértigo y una constante voracidad por quedar finalmente expuesto. Tu piel tras la vitrina, el frio del vidrio.
Ser visto a través, ser despedazado y reducido, incluso extinto. Cada tono de voz, una mentira. Cada gesto, falso. Cada sonrisa, una mueca.
Morir? No, eso es impensable ; pero podés rehusarte a mover y silenciarte indefinidamente. Entonces al menos no estarás mintiendo. Entonces no tendrás que interpretar ningún rol, ni mostrar ninguna cara ni crear falsos gestos. Podés encerrarte adentro y encerrar al resto afuera. Se te había cruzado por la mente y lo descartaste con rechazo pero no necesitaste pensarlo dos veces para darte cuenta de que la realidad es diabólica.
Tu escondite no es a prueba de agua. Las palabras, y las imágenes hacen eco y subyacen. La vida se escabuye por cualquier rendija. Sos forzado a reaccionar.
Nadie pregunta si sos real o no, si sos honesto o estás compuesto de mentiras; eso es sólo importante en el teatro y quizás ni siquiera ahí.
Entiendo porqué estás en silencio, entiendo tu quietud. Tu falta de vida se ha convertido en una fantástica obra de arte.  Te entiendo y te admiro. Creo que deberías seguir interpretando este personaje hasta que todo esté finalizado y el mundo acabe o en su defecto hasta que ya no sea interesante, entonces podés abandonarlo, como abandonás a todos tus personajes.


Guardaba todas las memorias en una caja bajo su cama antes de irse a dormir, tomó coraje y abrió aquel cajón que hacía meses ya no abría. Encontró el álbum, y un par de nimiedades más. 
Mientras las lágrimas caían sobre su foto como si su intención real fuera acuchillar su rostro, el celular sonó.
Efectivamente su voz retumbó una vez más al otro lado. Automáticamente ya como si se tratara de un acto reflejo, las gotas congelaron su caida que fue reemplazada por la mísma calma efímera de siempre.
La conversación continuó con naturalidad como cada vez que hablaban, simbióticamente, necesitando oirse y saberse dia a día para poder pasar de largo las estaciones y hacer caso omiso de la vida que se les venía encima como una asesina a sueldo. Ya no estaba atormentada por la reciente conclusión que tanto habia evitado: la necesidad de él, ni nostálgica por la pérdida, ni impávida ante el hecho de que sus próximas horas, todas ellas, quiero decir el resto de su vida era una total incertidumbre, un panorama completamente difuso.
El mismo dejo de esperanza quedó plasmado en su respiración tras reconocer su aliento a través del teléfono y el mismo se fue al cortar la comunicación alegremente. Todo volvía a su estado natural, olividó el día que estaba llegando a término porque ese era su mayor efecto, un amnésico y esa era la causa de su adicción mutua.  
El frío de la habitación la congeló, el invierno regresó con todo su ímpetu.
Cerró los ojos, y continúo con el ciclo.


sábado, 18 de junio de 2011

Deslizándose por la vida, esta vez con los ojos cerrados, esperando una solución que ella no fue capaz de encontrar. Con la respiración acelerada, tomó una bocanada de aire y percibió la humedad. Pronto llovería. Encontrando consuelo en la idea de que aquella tormenta venidera jamás mermaría, y que con el golpeteo incesante de las gotas en los tejados, acallaría sus pensamientos cada vez más entresijados. Un valium o dos, quizás prozac y vicodin, cualquier cosa para anestesiar las punzadas. Un nudo en el estómago, un nudo en la garganta y otro más en la espalda, imovilizada.
Detuvo su andar de madrugada en medio de aquella calle en desolación y el viento helado la abrazó, sobrecogiéndola, poco a poco, lentamente escabulléndose por su piel. Cerró los parpados, escapó de su cuerpo. Era aire, era agua. Evocó al pasado en un segundo, mientras el semáforo seguía cambiando las luces eternamente y la noche le supo a nostalgia. Sacó la botella de su morral de cuero y dio un trago, profundo, amargo. Encendió un cigarrillo y aspiró su humo con fuerza llenando sus pulmones de tranquildad. Dejando sola a la soledad. Embriagada de incertidumres y vacios inconclusos, pasiones en slow motion, compañias languidecidas y su mirada de a ratos taciturna, así continuó su caminar nocturno, sin rumbo, sin reloj, sin pasado, sin futuro. Rendirle culto al silencio en la calma de una ciudad durmiente.


lunes, 13 de junio de 2011

Las palabras, tan tuyas, tan mías, tan silenciosas siguen haciendo eco en las paredes. No existe el tiempo y se siente como vienen, se pierden y vuelven a escapar.
En el vaiven de las horas mi espíritu se ahoga, la calma resquebrajada en tantos ojos que se agolpan, espectantes de mi.
Ya no me importa, ya no me toca. Sigo en la búsqueda de esa palabra, me quieren consumir.
La paranoia, su veneno, esta aguja. Es el exilio o me voy a extinguir.
Amanecer en mi mente. La marea de gente que crece, se incrementa. Me detonan la cabeza.

Decir

Hablemos de lo que pasa, hablemos de lo que pasó y de lo que fuimos. Hablemos de lo que no nos animamos a decir, conversemos sobre todo y sobre nada en especial como solemos hacer, más a menudo de lo que nos convendría. Hablemos y hablemos siempre con miedo a entrelazarnos de nuevo, de lastimarnos,de perdernos en laberintos que ni siquiera nosotros nos atrevemos a ver. Nuestras miradas se cruzan; me rodeas con tus brazos, tímidamente sin saber hasta dónde llegar, porque vos sabés que querés llegar y la culpa del regreso te hostiga en cada movimiento, 
y sutil y súbitamente cada momento vuelve al punto de partida,  el hecho irrevocable de que yo en materia de vos no tengo límites e irrefutablemente tus pies no son capaces de pisar nuestro pasado. 
Todo es tan fácil si solo hacemos química y explotamos. 
 Confesemos y terminemos con todo este juego. Ya no quedan jugadores, ya no queda nada que perder, masacrame o reconstruime otra vez.
Hablemos de todas las tardes, hablemos del otoño y del mar. Hablemos de todo. Hablemos ya. Digamos vos y yo. Siempre los mismos, en distintos tiempos, en diferentes cirunstancias pero, siempre.



lunes, 30 de mayo de 2011

A ciegas

Desgarrame, desarmame, arrancame la ropa, la piel.. pero no te lleves mi motor.
Con el cuerpo hastiado y un espiritu que se debate entre la vida y la desaparición, completamente agotada caigo, me hundo en pensamientos La devoción por lo abstracto, la desesperación por respirar. La paz ansiada y sin embargo los cigarrillos ya no tienen el mismo sabor. Porque esto nunca acaba ni si quiera cuando lo doy por finalizado. Los demonios persisten, se fortalecen, se endulzan y prentenden engañarme. Mis ojos están abiertos.
Encendí las luces y desperté, cuando me arranqué la cabeza y encastré una nueva en su lugar. Si era elección o necesidad ya quedó reducido a niebla.

Morir, ser cenizas y renacer, el tiempo habla.
El tiempo no existe, existen los relojes. El tiempo yace, solo existen los caminos. Todo pasa por un motivo y quizás varios. Causalidad y consecuencias. La pregunta eterna en la que nos cuestionamos que hubiese pasado si las hubiesemos conocido. Probablemente no hubiese corrido el riesgo.
La destrucción ya está cometida. La sangre recorre las paredes, mis tuberias.
Tibia, sigo caminando. A ciegas.

lunes, 16 de mayo de 2011

Nada

"Nada vive sino el ojo del reloj en la torre tétrica, profundizando inútilmente el infinito como un agujero abierto en la arena.
El infinito, rodado por las ruedas de los relojes, como un carro que nunca llega.
La luna cava un blanco abismo de quietud, en cuya cuenca las cosas son cadáveres y las sombras viven como ideas.
Y uno se pasma de lo próxima que está la muerte en la blancura aquella.
De lo bello que es el mundo, poseído por la antigüedad de la luna llena."



L.Lugones.
Todo lo que necesitamos es un poco de paz. Te vas con todo lo que soy y estar perdidos es nuestro único destino, el final de un camino que quisimos borrar. Profundo en el silencio, buscamos algo que nos aleje de tremenda locura, del desastre, de las ruinas.
Deshacerse del pasado, una última mirada de soslayo a estas cicatrices y seguir volando, alto, bien alto. Desplegame las alas.
En mis pensamientos estoy a salvo pero salir se convierte en un deber; Continuar, moverse, estremecer. 
Si olvidar significa morir, entonces moriré y enterarré todas las mentiras.


Desde este suelo al cielo, no voy a parar.



sábado, 14 de mayo de 2011

Latir

Oh mi mente grita, las ideas palpitan y los pensamientos se quiebran. Luchan por desintegrar mi cuerpo, mi espiritu, por pulevrizarme para poder aspirar lo que quede de mi.
Me deshago en el último intento de encontrar mis certezas y todo se torna súbitamente un gran océano de niebla. La atmósfera densa, pesada, aplastante. No puedo apagar las luces de la ciudad, no puedo acallar los labios que se abren y cierran emitiendo sonidos en otra frecuencia. Voces que no paran de mutilar, falacia tras falacia se envuelven hasta quedar convertidas en una avalancha imparable, enferma.
El pánico a rendirme me carcome, no puedo dejar de divisar la imagen de un cuerpo tendido, inerte, diseccionado y es mio. Y finalmente se tragan mi mente, un halo de humo de diferentes colores y matices, ahora opaco. Mi sueño más recurrente.
Los demonios están bajando, quieren hacerse de mi conciencia, manipulan cada uno de los hilos y se acercan, me abrazan, me absorben y dejo mi último respiro y mi mirada clavada en el horizonte que alguna vez pudo ser mio.