sábado, 29 de enero de 2011

Delirios de la cama.

El alcohol dilata la tensión de nuestras miradas, cada trago es una pulsación. De cada latido depende nuestro olvido. Queremos ir a dormir en paz con nuestro conciente que no para de hablar, el eco nos aturde. Esta noche queremos dormir con una sonrisa dibujada en nuestros labios, esta noche sólo queremos dormir, nada más. Un sueño fácil, sin reflexiones, sin discusiones, sin vacilar.
Caimos.
 Y una vez más todas tus promesas son mentiras, todas tus excusas, tus palabras. La soledad disimulada en éxtasis efímero, gesticulaciones nunca habladas. Somos ciclos, costumbres de la cama. Somos llama y trueno, incompatibles en el tiempo. Estallamos. Observá como quemo silenciosa, nada más el crepitar y la luz enceguecedora, iridiscente. Si  mirás fijo queda grabada en tu retina para siempre.
Somos la misma monotonía y jamás en sincronía. Tal vez deberiamos darnos la espalda, pelear por nuestro pedazo de sábana y caer dormidos. Dormir el sopor del veneno que corre en nuestra sangre, anestesiados, dormir. Y brevemente amanecer una vez más juntos sin recuerdo de haber escrito esto antes de cerrar los ojos, ebrios como estábamos, con nuestras copas ya vacias a un lado y la tormenta que ahoga tu respiración jadeante. El aroma a vodka sigue tirado en el suelo, la tormenta yace seca en el vidrio de la ventana y tus huellas en mi espalda. Y el ciclo comienza de nuevo.

domingo, 23 de enero de 2011

Comenzar de nuevo

Te propongo que empecemos desde cero, que nos conozcamos de nuevo, borremos todo y desandemos el camino para volver a caminar desde el principio.
Mirémonos otra vez por primera vez, vayamos de a poco y enamorémonos después. Tranquilos, porque tenemos toda la vida.
Pintemos nuestras huellas, borremos los errores y anestesiemos el dolor, No demos vuelta la cabeza hacia atrás nunca más. Encontremos nuestras voces como ese primer dia, hagamos promesas nuevas, construyamos nuestro universo con otras piedras.
Podemos repetirlo todo y olvidar el tiempo, no es dificil, intentemoslo.
Arreglar un punto de partida. Encontrarnos, presentarnos ante el otro, veámonos una vez, dos veces, cien e incontables salidas, charlas que duren horas- Olvidemonos, lavemos los años y amémonos otra vez como si fuera la primera, la única.
Si estamos dispuestos a conocer a otras personas, porque no ignorar que nos conocemos y convertirnos en otros, jugar a ser los demás, ser dos desconocidos que se encuentran casualmente.
Mintamonos a nosotros mismos, esta vez lo tenemos permitido -

En mi futuro no hay otro, mi horizonte sos vos, y eso jamás va a cambiar te guste o no. Siempre alguien pierde y esta vez esa soy yo.

domingo, 26 de diciembre de 2010

En la habitación.

Ya no existía el verano. Ya no creía en el sol, salvo en su cama, que la succionara y la llevara a otro lugar, donde pudiera perderse para siempre y jamás ser encontrada. Un frío voluble se inmiscuía en sus venas y la penetraba irremediablemente, retando a su sangre y finalmente venciéndola. Víctima de la ausencia resquebrajada de incontables atardeceres, del silencio monocorde y ensordecedor de sus pensamientos Agotada de tantas palabras que sonaban hermosas, la estética, la armonía poética de palabras que eran todo menos significado. Vacias y endebles.  Los días pasaban fugazmente sin darle tiempo a parpadear, las horas pesaban y se hacian eternas, vagas en la espera. Una hora, dos, unas cuantas semanas, se rehusó a levantarse, se negó a abrir los ojos y asumir que seguia en aquel condenado lugar que la condenaba a seguir despierta, que la forzaba a seguir respirando. No era su tiempo. Su cuerpo desfallecia y su mente se tornaba azul, un azul cada vez más acuoso. Tenuemente la luz se filtraba por las rendijas de la persiana e inundaba la habitación. Poco a poco el colchón la consumía y fundia su piel en las hebras de algodón de la sofocante frazada. Una nostalgia vacía y carente de motivos se hacia notar en el murmullo distante de las paredes y esa incertidumbre siempre presente, crónica que la acechaba en cada lugar recóndito de su mente, culpable de saber que todas sus inseguridades eran infundadas y sin embargo eso no generaba ningún cambio en un vaiven que disimuladamente se detenia opaco. No sabia vivir, nunca nadie se lo habia enseñado y cayendo en la cuenta de que su ignorancia era la misma que le impedia desaparecer.  Cómo iba a ahogarse si jamás habia sumergido la cabeza. Cómo se supone que iba a volar si jamás habia descubierto cómo dar los primeros pasos.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Soledad y rumbos.

Alguna vez se habia preguntado qué era lo que tenia la soledad que la atraía tanto, y se lo preguntaba cada día, mientras leia un libro de Cortázar en su cama o bajo su árbol adorado en el parque, mientras tomaba café, durante una ducha, antes de cerrar finalmente los parpados y dar por termindado el dia.
La ausencia de horarios y la falta de explicaciones, la libertad de no rendir cuentas, la libertad de decidir sin barreras. El tímido silencio, la introspección. Las luces y su penumbra iluminada tenuemente por avellanados ojos. Respirar, una y otra vez el aire tibio, la lluvia de verano, la quietud. Las largas caminatas por pasajes de casitas y arboledas, el murmullo típico de un barrio. Las fotografías, el colectivo vacío. El sol de las 5 de la madrugada. Su minucioso desorden, la poesía. Finalmente la música, el mayor de todos los placeres, no necesitaba más, sóla no tenia complicaciones sóla, era suya y sostenia su irreverente cosmos en una mano despreocupada. Entonces llegó él- Entonces abrió la puerta y dejó la casa vacía de si. Se marchó en silencio. Se alejó sin despedidas. Corrió, lo más veloz que pudo, evadiendo todo rumbo.

viernes, 3 de diciembre de 2010

La ansiedad y el fin.

Tener demasiado para decir, pero simplemente es más cómodo no hacerlo.
A veces se adueña de ella esta crisis de ansiedad, como ahora y su pecho explota, el corazón lucha por salirse por su garganta. Se quedó ahi trabado. Quisiera desangrarse entonces. Quisiera poder hacer algo para que se detuviera pero una vez más no pudo. Pasó ya mucho tiempo desde que  había cerrado el círculo y abrirlo seria una tragedia. Quién le asguraría que esta vez puediera cerrarlo de nuevo, quién evitaría que  su conciencia vagara indefectiblemente en la nada misma, si quedara dando vueltas ahi para siempre, regodéandose en su propio charco, en su propia miseria. Mirando como todo lentamente se desmoronaba de nuevo y ya sin ganas de recobrarlo. Sólo dormir- Sólo reirse en sus vicios.
A veces, sentía que nada valía la pena. Que ella no valia la pena. Estaba de un humor tan desagradable, odió lo que veia. Destrozaría el espejo en mil partes, sólo podia ver defectos. en cada insignificante rincón Siempre tan crítica. 
Todo es un cúmulo de mentiras, de hipocresía y ella y él. Tan aferrada, tanto más que no soportaría la pérdida. Duele el riesgo, la incertidumbre, lo que siempre evitaba pero aquella vez algo falló, le salió en contra de sus planes. Se tiró al abismo. Si me estrellara, ya no podria reconstruirme- una y otra vez esa frase que le daba vueltas, que la mortificaba.
No le tenia miedo a nada, jamás lo tuvo , sólo la ignorancia, la irracionalidad, ese irrevocable limbo. A eso es a lo único que le temía histéricamente.
No sabía cuanto iba a durar, no sabía qué lo terminaría destruyendo y por ende no sabía cómo evitarlo, salvo aislandose, alejandose de todo factor de riesgo. Aléjandose entonces de todo.
Y escrbió, y la tinta se disolvía en el agua, siempre.  Y sus notas, infinidad de ellas.  Abrí el cajón y sostuve el cuaderno. Lo abrí en la última página y encontré que era la más blanca  y que brevemente rezaba : Cuando estoy sola me siento segura, el problema es que ya no lo estoy. El problema es que no quiero estarlo.
La Abulia lucha por consumirme, me roe, me sostiene los brazos y se desliza por el resto del cuerpo, sofocante. Trato de mantenerme, de mirar adelante, de mirar bien y sin embargo todo es tan difuso de nuevo. Estoy en el limbo y estoy a un paso de perder el equilibrio. Necesito un café-
Todo comenzaba a variar, salvo esa siempre constante necesidad de silenciar la ciudad, apagar los faroles, desaparecer. Ponerle stop a la película, cerrar los ojos para siempre. Lanzarse a un vacío  desmsurado e impactar eterna.


lunes, 15 de noviembre de 2010

Sumergida

La vista sufrió un desenfoque de lente, cada cavidad en su cuerpo quedó cubierta y sin embargo nada se filtró. El frio la abrazó reconfortante, el peso quedó en el pasado. Ahora sumergida como estaba en el azul olvido comenzó a bracear interminablemente. y dio vueltas como si siempre hubiese pertenecido allí.
Sacó la cabeza y tomó aire. La lágrima caliente se fundió en la humedad de su rostro y se perdió allí. Los ruidos seguian pero ella sonrió dejando a la vista que le faltaban ambas paletas. 7 años, entera. El patio era chiquito pero lleno de plantas, la perra le ahuyaba a la pileta pero sus ojos se desviaron hacia el gigantesco vitraux que tenia a su costado, que cubría toda la pared del living. La luz se filtró a través y los colores cambiaron. Su mirada se quedó alli para siempre. 
Se paró en el borde y se tiró de cabeza dando una vuelta en el aire. Permaneció en el fondo sin ningún esfuerzo y esperó que la presión la fuera llevando hacia arriba. Una vaga sombra pasó a su lado y sabía quién era, sabía que lo acababa de inventar porque habia descubierto que lo que no podia poseer debia conseguirlo con su imaginación. Unos cabellos rubios se balanceaban acompasadamente y sus ojos miel. El sonido de la música, el baile al que nunca habia ido. La botellita. Es verdad que gustas de mí? No, no es verdad, me gustabas antes pero ya no. Mintió y jamás supo porqué, Qué hubiese pasado si dijera la verdad. El miedo al rechazo y más tarde el bolsillo de su guardapolvo blanco inmaculado lleno de los caramelos que él le habia regalado. 11 años, confundida. 
Cerró los ojos y los abrió. Contuvo el poco aire que le quedaba. Se hizo un bollito y dejó que el agua la hiciera suya y la llevara a donde quisiera. La falta de aire le producía un sádico placer, un vacío que superaba al que sentía. Le dolía el brazo por las heridas recientes y con la otra mano lo apretó más fuerte contra su pecho. El agua lavó la piel y la mente y una vez más huyó. Sacó la cabeza y tomo aire, cómo deseaba tener branquias y así no tener que regresar al exterior nunca más. Cómo deseaba ser un pez y no ser humana. El sol se coló entre los pinos, el calor del verano y sus cachetes colorados ardientes, todos refulgieron y las aves cantaron. Su cuerpo maduro quedaba demasiado grande en aquella pecera en la que ya ni podía nadar. 15 años, solitaria insegura.
Se corrió el pelo de la cara. Un burbuja se deslizó suave a través de sus labios y se elevó. La observó en su camino hasta estallar en la superficie. Todo se veia distorsionado tras aquel cristal inquieto, la belleza del cielo era tan irreal y tan suya y deseó no tener que salir jamás. Se hundió un poco más hasta quedar pegada al suelo donde no escuchaba más que el sonido de sus propios pensamientos. La ausencia materializada en aquel momento que siempre le habia pertenecido, cerró los párpados y cortó el video. En la oscuridad seguia viendo las partículas flotar, siempre en movimiento. Contó los rayos de luz que se filtraban hacia ella, su piel se puso como la de una gallina, tuvo frío. No le importaba, ya nada le interesaba, Hizo caso omiso a aquella oscuridad que progresivamente se adueñaba del tiempo. 17 años, perdida en la ausencia, desperzonalizada.
Su pie chocó contra algo evidentemente cóncavo, acaso era un cuenco? Sus brazos no pudieron estirarse, sabía que afuera la esperaba el invierno y no quería levantarse. Gotas desiguales, incesantes y tibias impactaban en su cuerpo desnudo y desmoronaban toda su estructura de inquietudes. Una calma jamás experimentada la invadía desde entonces, tranquilamente se puso de pie pero no dió ningún paso apresurado. De a poco sus ojos se adaptaron a la luz tenue y entonces cerró la canilla de la ducha,  sacó el tapón y el agua comenzó a desvanecerse. Se quedó con los pies sumergidos hasta que la bañera estuvo casi vacia. 
A las palabras se las lleva el viento y a los años se los llevó... el agua; Obvservó fascinada una vez más como finalmente lo que quedaba de líquido se arremolinaba en el desague creando un diminuto tifón hasta desaparecer, luego corrió la cortina y agarró la bata y se cubrió en ella. 18 años, en proceso. En progreso.
Un alarido desconsolado y un par de manos que tiraban de su cuerpo diminuto en el afán de llevarla a la superficie. Estiraba sus brazos hacia el interior y se revolvia en si misma luchando por seguir adentro en el calor que la albergó desde el primer momento de su existencia. Y sin embargo fue arrastrada al mundo contra su revocable voluntad. No hubo llantos, solo dos grandes pupilas dilatandose ante las luces de la habitación. Cubrieron su cuerpecito húmedo y sucio en una toalla rosa. Qué ojos! exclamó la voz del médico admirado. Que bebé armónica agregó entonces el obstetra y la felicidad y satisfacción de mi madre fueron tales que se desmayó.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Amanecer conmigo

Ojos café que vagan por el viento. La mente vuela, quiere escapar y se prepara a luchar. Tiene una guitarra y dos manos y los pies bien asentados en el suelo. Vas a tratar de detenerla ahora?
Está un poco loca, lo admito , pero no podés negar que tiene estilo. Ella es como el océano, terca, imparable y alza sus brazos al cielo. Con el alma prendida fuego, la libertad robada, pero  sabés, el destino la hizo madurar a la fuerza.
Ella es tantas cosas y de formas tan diversas.
El aroma del pasto cuando el sol amanece. Sentir la lluvia sólo con mirar a través de las nubes, son sus certezas.
Todas esas mentiras congeladas en el tiempo. Entonces ella se mueve demasiado rápido y es casi imperceptible.

Coffee Eyes, Mind that flies Wants to scape, prepared to fight. She´s got a guitar, she has two hands and her feet on the ground. Are you gonna stop her this time? Well she´s a bit mad, but you can´t deny she´s got her own style. Cause She´s like the ocean, crazy unstoppable, rises her arms, up to the sky.
Soul on fire, stolen freedom, you know what? She has grown up.
She´s the one, who loves the smell of the grass when the day is breaking down. She can feel the rain just with watching through the clouds.
All those lies, frozen in time. She´s moving on way too fast.

 
Es la traducción de una canción que escribí (un toque modificada para el texto, pero en su escencia),.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Incertidumbre

Cuando todo es tan perfecto que nos eriza la piel, el  pánico a perder aquello único que nos importa nos carcome por dentro. En el constante intento de inhalar un aire que parece inexistente. seguimos respirando. sólo para ver qué sucedera luego. Y te quitan el suspiro. El nudo en la boca del estómago y la niebla espesa.Cuando la razón se desvanece, simplemente nos convertimos en humo hasta finalmente desaparecer. Evancerse, esfumarce, volverse invisibles, disolverse y morir significan lo mismo.  Vivir y disfrutar del momento sin reparar en los detalles irrelevantes.
La incomprensible ondulación del tiempo.  Los huecos en el espacio. Las vertientes.  
Incertidumbre. Lo único que podemos hacer es mirar adelante y avanzar sin rodeos, sin detenernos a  pensar.
Alcanzar la luz sólo depende de uno mismo.

sábado, 23 de octubre de 2010

Distancia

En el punto de inflexión entre lo que pasó y lo que tiene que pasar, el preciso momento en que lo único que necesitas es huir y ni siquiera sabés de qué exactamente. Cuando la sumatoria de tus errores te entierra en el lugar en el que estás parado. El inconciente te juega una mala pasada, la memoria te traiciona. Simplemente olvidás todo, a todos. La necesidad de empezar de nuevo es tan grande que no medís las consecuencias de tu carrera contra lo invisible, solo pensás en vos mismo, porque de eso se trata la supervivencia. Y cuando de eso hablamos, mucha gente sale lastimada y la caida de ficha llega demasiado tarde, tan tarde que lo perdiste todo y ya no hay retorno posible.
Y todos estos meses de felicidad que conseguiste con tanto esfuerzo encuentran una pared y ya no queda más que lamentarte por el daño que causaste en el intento de ser libre. Cuando a pesar de todo sabés que todo lo que sacrificaste vale el precio de lo que tenés ahora.

jueves, 14 de octubre de 2010

Instantes

Un pétalo cae de tu piel, es hora de renacer. Todos los gritos ahogados en tu pecho desenlazan el nudo en la garganta y este, al fin se vuelve humo. Una hoja más de papel que ya no está, consumida por el tiempo. Todo el dolor y la miseria que pasamos nos hace quienes somos ahora, cuando al fin llegamos al borde del camino. Porque no terminó, porque cuando el camino se bifurca  levantas las memorias en alto para que determinen por cual de ellos continuar. Cada vivencia, cada momento cuenta. Nada se da por mera casualidad, somos elecciones, en cada segundo estamos decidiendo lo que volará el instante. Inevitable. Inevitable fue cada punzada, cada gota de sangre, cada lágrima escondida en la almohada y no te arrepentís porque todo eso fue parte del proceso de gestación de la persona erguida, orgullosa que sos. Saliste airosa de todo y ahora simplemente le lanzás una carcajada al destino.

Una hamaca que se mece, una mano se entrelaza con la otra. Tus dos manos. Un tallo que es elevado por el viento. La lluvia se seca en el vidrio. Si ahora estás sentada obvservando el mar estallar en el acantilado es por tus ojos, por tus brazos , por tus piernas, por cada centímetro de piel que fuiste, que tranformaste. Por cada imagen que explotó en tu mente cuando cerraste los párpados. Si el cielo es de color es porque vos lo pintaste así.
El segundo de introspección en el que encontraste la pieza perdida.  La respiración contenida. Cada marca en tu cuerpo lleva escrito tu destino. Cada instante es una historia. El pasado es la esencia del futuro.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Frenética multitud

Pogo en la capital, gente que viene y va. Saltan sin parar y observan sin contemplar. Gritan en el fragor de la música. Agitan sus brazos frenéticamente. Desertores de la vida que llenan sus agujeros invisibles a los ojos con el fervor de riffeos interminables. Sus corazones golpean, sus puños golpean. Anestesiados por la fiebre esperando recibir el golpe de vuelta. Dan vueltas. Se pierden en el mosh, aquel segundo inconstante e incomparable en que las mentes escapan y huyen a un lugar individual e irreemplazable, único para cada uno. Porque incluso en la aglomeración se encuentran solos.  El Extasis es distintinto en cada uno de ellos. Sus cuerpos entumecidos de cansancio ya no se encuentran allí. Comienza a llover y nadie se da por enterado y compulsivamente  continuan empujándose, golpeandose, saltando, artífices de la euforia de la que se alimentan. Cabellos largos y crestas que destilan agua, salpicándose entre sí, sacudiéndose por todos lados. Cuerpos húmedos rozándose, el vapor comienza a elevarse en todo el panorama y el piso sigue sacudiéndose cada vez más fuerte a los pies de la multitud .  Y yo contemplo radiante la escena desde un rincón y vivo mi propia fiesta.

sábado, 2 de octubre de 2010

Una gota de tinta en el pentagrama

Escribo porque así asfalto los senderos de mi mente. Mi forma de tomarle una fotografía a los paisajes que se empecinan en encerraese alli y cada letra es una semilla en terrenos recónditos de mis ideas.
Escribo porque a veces mi guitarra no es suficiente o porque en la infinita red en la que estoy inmersa no encuentro una canción que me represente en el punto exacto.
Porque así o bien acabo con mi ausencia o la intensifico en calidad y ambas son necesarias. Porque  mi abstracción es encontrarme, mi ausencia es una búsqueda y en esos momentos, escribir es mi única señal de vida al exterior.
Escribo porque si no me leo temo perder mi cordura, y lo plasmo en tinta porque necesito algo palpable ante el peligro de perder mi escencia. Es mi entendimiento porque hace tiempo decidí contemplar el mundo como un espectáculo que merece ser visto desde el margen, sin involucrarme, aunque él siempre trate de encontrar la manera de involucrarme a mi, quizás jamás aprendí a vivir. Porque intentando evitar las caidas me olvidé de aprender a caminar. Porque pensaba que analizando todo y tratando de encontrar etiquetas para cada aspecto de mi,  iba a volverlo más propio pero siempre, siempre, me enriedo en mis ideales. En mi absurdo intento de reconocer y mantener un completo control sobre mi misma, terminé tirando mi juicio por la borda con el único deseo de  huir lo más lejos posible. Dicen que cambiando de lugar, no se escapa de los problemas, pero yo no lo creo. Todos mis demonios ni siquiera me pertenecen, son la sombra de matices inestables de otros. Mis fantasmas se quedan donde nacieron, con sus progenitores. Yo me voy a buscar los mios propios.
Escribo, porque en cada palabra creo estar construyendo ante mis ojos, proyectando aquello que mis manos quisieran alcanzar, sostener en la realidad, porque así me es más fácil comprender lo que veo. Cada letra es un ladrillo en mi aquitectura del mundo, mi modo de pintar el universo, de pintar el silencio en el pentagrama de mi vida-


lunes, 27 de septiembre de 2010

Geroglíficos.

Ella escribía con un marcador indeléble tantas letras palabras y frases, inundó de ellas las paredes, los espejos, el cielo razo. Todo lo invadió con palabras y sin embargo solo ella las leía de la manera correcta, en un orden progresivo desordenado entendible sólo para algunos y esos algunos sin embargo jamás supieron interpretarlas, aunque ella pensó que así lo harían, porque las trazó a su medida, sin embargo fueron ininteligibles dibujos en un paño. Miraron fijamente recorriendo la casa con sus desorbitados ojos y luego dieron la vuelta y salieron por la misma ventana por la que habían entrado, parloteando indiscriminadamente en un idioma que ella creyó conocer pero que en realidad ya no comprendía. Solo los observó en silencio, esperando algo que jamás pasó.

Ella habitó entonces en soledad  aquellas paredes llenas de geróglificos y al fin entendió que se encontraba en una caverna, en el tiempo y espacio equivocados. En un universo paralelo, en una dimensión en la que las horas corrían de forma anacrónica en relación a la de aquellos seres.Y leyó una y otra vez aquellas palabras dibujadas con su mano, durante segundos o años, que más daba, aquel lugar habia sido escrito en la eternidad. Las releyó tantas veces encontrandole sentidos distintos acorde pasaba el tiempo, pero las palabras que alguna vez quiso decir siguieron siendo las mismas. Las leyó una vez más aquel dia hasta finalmente caer dormida en el suelo.

jueves, 23 de septiembre de 2010

El tiempo olvida.

Creí que alguna vez habia sido importante para vos, una de las personas más relevantes de tu vida y es que tanto tiempo compartido, tantas risas, llantos, tantas cartas, paseos y secretos... Cada circunstancia se prestaba para hacer pensar eso incluso cada letra que usaste para explicarme tantas cosas. Quizás lo imaginé yo o quizás vos también lo hiciste. Pero me doy cuenta de que la única que contaba sus secretos era yo, lo tuyo solo eran anecdotas minuciosamente detalladas con sabor a misterio. Y todas tus lágrimas que atrapé en mis manos para que no chocaran contra el suelo, y todas las largas conversaciones de madrugada, Las palabras de consuelo. Tantos años. Todo fue una mueca fingida y casi desdeñosa.
Con melancolía viniste hoy a mi memoria y decidí leer todas y cada una de tus notas. Esperaba algo, pero no se qué, algo que al llegar a la última o mejor dicho a la primera, no encontré. En algunas líneas me vi reflejada, pero sin embargo no era yo, no eran para mi ni de mi. Figuraban los nombres de todos, hasta los personajes no solo secundarios sino terciarios, sombras, reflejos, difuminaciones infimas. Dabas cuenta de todo y de todos aquellos a quien conociste, cada persona, cada lugar y cada sensación. De todo menos de mi. Mi nombre no aparecía en ningún lado, salvo en un texto en el que relataste el dia en que prerdí  el hilo, mi cabeza, mi conciencia, el dia en que dejé todo ir. el día en que  arruiné la noche, y ese dia estuviste para mi y me acompañaste y crei que no guardabas ningún rencor. No, rencor no, yo no habia hecho nada malo, solo triste y derramé mi pasado y mi cordura, lo que del ella quedaba,  Derramé mi inconciente en tu hombro y en el agua y vos lo sostuviste. Jamás pensé que después de todo lo que pasé con vos y por vos, ibas a ser justamente quien me pasara factura de eso. Pero efectivamente, en el único lugar donde figuraba una alusión a mi, era en el relato de una caida, después de haber escalado tanto de la mano.
Y aún esta tarde, a veces te recuerdo y te extraño y miro hacia atrás con añoranza en mis ojos.
Necesito nuestras palabras, pero mi nombre no aparecia escrito en ningún rincón. En la nada.

Esta tarde juró dejarla atrás, y la caja voy a quemar.
Mis memorias ya no están. Ya no existe el bien ni el mal.
Solo olvidar.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Inevitable, impredecible.

Cuánto durará esta paz, cuanto durará cuando al fin estalle el huracán?
cuánto tradará luego en regresar? Una impredecible normalidad, una hastiante neutralidad. Y cuando esté cansada de volar sabrá quien como la voy a añorar.
En aquel infimo instante en que comienza a garuar, y la gota se desliza hoja por hoja hasta ser absorvida por la tierra, impactada contra una ventana e impresa para siempre en aquel vidrio.
Mi ojo atraviesa la gota y observa la concavidez que deforma el paisaje a través de ella y la cantidad de colores que encierra dentro, todo un universo dentro de una molécula de agua. Mi dedo se posa en la transparecia y la aplasta, y la desfigura deslizandose por todos lados. Mi palma mojada y el universo se encuentra esculpido ahora en ella.

La lluvia trae la calma y aquella quietud tan amenazante. Me inquieta saber que luego de la pequeña garúa,  las  gotas tranquilizantes, azotará la tormenta, me inquieta no saber donde estaré cuando eso pase.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Calada

Los dias de disociación habian llegado a su fin. El frio correspondiente al invierno parecía haber caducado pero esta noche la primavera habia muerto y la incertidumbre la calaba hasta los huesos.
Se sentó, con la mente tan ida. Trataba de analizar esa sensación de extremo cambio, porque se había transformado en una persona tan radicalmente distinta a  la que habia sido en años pasados, pero tal vez- pensó- todo eso pasaba por su mente, tal vez nadie lo habia notado. De todas formas, era positivo. Se sentia limpia, renacida. La cuestión radicaba en que no llegaba a adaptarse a la sensación de vacio que le producia el verse obligada a mantenerse en sí misma constantemente, en un tiempo y espacio no determinados por ella sino por la reailidad. Sentia que su visibilidad estaba siendo coartada.
Llegó a la conclusión entonces, de que lo que realmente la perturbaba es que ahora existía un limite entre ella y su interior, entre el interior y la fantasia, pero entre su mundo y el mundo ya no existía la frontera.  La realidad había salido de su escondite y pretendía tragársela.
Habia sido transportada y puesta en aquel lugar prediseñado, se sentía una extranjera sin idioma.


Y sostuvo su mirada entre sus manos.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Hojas en blanco y senderos dibujados.

Vida, una hoja en blanco que vuelve a ser escrita, esta vez por dos personas, solo dos. Una oprtunidad para dibujar el destino que ahora recorrerían y llenarlo de las cosas que siempre quisieron ver, tener, respirar y sentir. Las perepciones individuales, los paraísos  pintados que compartían.
Como en una mudanza, como una casa embargada, se deshizo de todos aquellos muebles que le resultaban innecesarios, o quizás no, su utilidad era guardar memorias, recuerdos, guardar un pasado. Con algo de añoranza, lo dejaba ir y no lo se lo negaba tampoco. Estoy limpiando-,  aclaró en un susurro, como excusándose con las paredes por arrancar el empapelado a grandes trozos, un suspiro apenas audible, como explicándose a sí misma- .. para aclarar mi visión.  Sólo quería evaporarse, porque los terceros siempre complican las cosas y no habia espacio en si misma ya, para tener que ser precavida. No quería cuidar sus  palabras, no quería mostrar una imagen, no quería que ninguna baldoza del suelo que alguna vez había pisado volviera a aparecer en su camino e interfiriera en él. Sólo  hay espacio para dos en este sendero, se repitió mientras sacaba la última caja y la depositaba contra un árbol y la veía desvanecerse hasta desaparecer.
Con el tiempo la senda se  ensancharía, no lo dudo, pero con nuevas fotos, nuevas notas, nuevas personas. Nuevo y blanco, mis nuevos aliados pensó y miró una vez más al cielo.

martes, 24 de agosto de 2010

Satisfacción onírica.

Llegué a desarrollar una adicción hacia mi almohada. Siempre me fascinó estar sola y disfrutar de mis procesos mentales. Mi cerebro hace juegos que la mayoría de la gente sólo logra con drogas alucinógenas.
Es entonces, cuando cierro mis ojos, que todas mis confusiones se disipan, así también como la necesidad de que mis fantasías sean más que sólo eso y pasen al siguiente nivel de realidad. Podía vivirlas en mi mente y me bastaba soñarlas porque eran lo suficientemente palpables. Mis imaginaciones son tan tangibles, llegan a involucrar mis 5 sentidos, el subconciente, mis memorias olvidadas y datos descartados, hasta el punto de crear un universo onírico paralelo y más verdadero que el otro.
Por cuestiones más externas que internas, me veía imposibilitada para concretar mis más ocultos deseos, pero había encontrado la forma de acercarme tanto como era necesario para llenarme.

De noche sumida en pasajes sinestésicos. De día mis ojos veían guiados por sus anhelos, un mundo perfecto creado de ella para mi, con una recopilación de todos mis días y pensamientos. Me mantuvo satisfecha durante un buen tiempo, un juego eterno. Volví a pintar las paredes con los dedos, sólo que ahora era dificil divisar las paredes, el límite. Pintaba el aire, el oxígeno se teñia de míl colores, sabores y aromas. Melodías armonizadas al ritmo de mis pulsaciones. El muro que moldeaba tenía principio pero su final se perdía en mi horizonte.
La evasión giraba impregnandome las papilas gustativas con su sabor y se escurria como una bola iridiscente por cada fragmento de mi interior hasta finalmente salir despedida como un río lumínico por mi iris.


"Imagenes, ideas, deseos brotaban en mi y me apartaban del mundo exterior, hasta el punto de tener un trato más verdadero y vivo con los sueños que con el mundo verdadero que me rodeaba."
-Sinclair-

lunes, 23 de agosto de 2010

Globos

Hubo un momento de mi vida aunque cabe la posibilidad de que no haya sido el único, en que me separé de mi misma. Comencé a mutar. Lo hago bastante seguido, más quizás de lo normal. Pero esta vez fue distinto ,más evidente, no solo ponía en juego mi ser sino a mi entorno.
Todo lo que poseía entonces careció ya de importancia para mi.
La vida, supongan, está representada por globos. Yo tenia todos los globos que conformaban cada parte de mi vida sujetos en mi mano y comenzé ese día a dejarlos ir. Los observé elevarse y surcar el aire, uno a uno, con una sonrisa inexpresiva en mis labios, sin emoción alguna. Uno a uno: Mi familia, mis amigos, mis ambiciones, mis miedos, mis recuerdos, mis certezas, se habían elevado hasta perderse entre las nubes y ahora, desposeída, vacía, empezaba un nuevo yo.
Bajé la mirada del cielo y caminé hasta la avenida, y desde el medio de esta comencé a recorrer. 
Vi los vehiculos y a las personas, las luces y los ojos, todo pasar a mis costados y sin embargo, ninguno de ellos podía tocarme, ninguno me involucraba, yo no los conocía y ellos tampoco a mi. No podían alcanzar ni el más minimo retazo de mi piel. Los percibía como si estuvieran dentro de una película paralela a la mía. Corriamos en túneles de cristal que no tenían punto de intersección jamás.
Solo los vi pasar y con los ojos en blanco, seguí caminando. Las pupilas hacia mi interior.

Al fin podía ver, al fin estaba en paz.
O eso creí entonces. La tranquilidad es una vaga ilusión.


A veces siento que hay algo de mi pasado más remoto que fue tan traumático que mi conciencia lo borró y que es precisamente aquel recuerdo olvidado el que me lleva a ser lo que soy.